Redacción BLes – La administración Biden sigue con la polémica política de inmigración de los demócratas, en función de la cual dejará entrar a Estados Unidos a unos 25.000 solicitantes de asilo que esperan en México sus audiencias migratorias.

Para promover el proceso el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por la sigla en inglés) creó un programa de registro virtual para los aspirantes, que comenzará a funcionar la próxima semana, informó la entidad en su página web el 11 de febrero. 

Entre las docenas de órdenes ejecutivas firmadas por Biden las más rechazadas por los estadounidenses son las relacionadas con los cambios en las políticas de inmigración, así lo demostró una encuesta de Morning Consult, realizada entre el 5 y el 7 de febrero. 

Los resultados señalan que tres de cada 5 votantes republicanos “se oponen firmemente” a la medida impulsada por la nueva administración, convirtiéndose en una de las medidas más impopulares de este gobierno.

Adicionalmente, plantea aumentar a 125 mil la cantidad de refugiados que recibirá el país anualmente.

También, Biden aprovechará a los extranjeros ilegales para incluirlos en el censo y así alterar el número de escaños en el Congreso para cada estado, siendo esta otra medida impopular rechazada por cerca del 70 % de los republicanos.

A su vez, la encuestadora Rasmussen reveló que “los votantes buscan un control de inmigración más estricto por parte de la administración entrante de Biden” y apoyan las restricciones a la inmigración en general.

Otra de las medidas adoptadas por Biden es la suspensión de la construcción del muro fronterizo, del cual el expresidente estadounidense Donald Trump entregó 650 km.

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En este mismo sentido Biden anunció a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, el fin de la declaración de emergencia fronteriza, mediante la cual se obtuvo la financiación para edificarlo.

Por su parte, cincuenta legisladores republicanos advirtieron a Biden que no eliminara la normativa Título 42, creada durante la administración Trump, por ser la única política que garantiza actualmente que la frontera Sur no colapse de inmediato.

A través de ella  la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) es autorizada para expulsar a los extranjeros ilegales arrestados en la frontera, argumentando la emergencia sanitaria generada por el virus PCCh.

Biden también prometió amnistía a los inmigrantes ilegales que ya residían en el país, además de flexibilizar las demás políticas migratorias. 

Ahora el país se encuentra ante una situación que puede ser caótica y que implicaría un alto riesgo para la seguridad de los estadounidenses.

José Hermosa – BLes