Redacción BLes- En lo que se podría catalogar como una inescrupulosa exigencia, el diplomático chino de más alto rango, Yang Jiechi, advirtió en un discurso el 2 de febrero que la administración Biden no debe tomar acciones ante las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas por el régimen comunista chino, para que las relaciones entre ambos países vuelvan al “buen camino”.

En un evento virtual organizado por el Comité Nacional de Relaciones Sino-americanas, el alto diplomático chino advirtió a Biden:

“Estados Unidos debe dejar de interferir en los asuntos de Hong Kong, Tíbet y Xinjiang”, temas que “constituyen una línea roja que no debe cruzarse. Cualquier traspaso acabaría socavando las relaciones entre China y Estados Unidos y los propios intereses de este país”.

Las controvertidas declaraciones de Jiechi son las primeras advertencias oficiales del régimen chino a la nueva administración estadounidense, que a pesar de las recientes declaraciones del secretario de estado Antony Blinken, donde criticó la represión de Beijing en Hong Kong y la falta de transparencia en el manejo de la pandemia, se espera que siga una postura mucho más liviana que aquella adoptada por Trump.

“Durante los últimos años, la administración Trump adoptó políticas erróneas contra China, sumiendo la relación en su periodo más difícil desde el establecimiento de lazos diplomáticos”, dijo Yang.

Entre las políticas “erróneas” de Trump, el diplomático chino mencionó el cierre de los Institutos Confucio, las restricciones a los medios estatales chinos y el “acoso” a los estudiantes chinos.

Institutos Confucio, medios estatales chinos y “estudiantes” espías

En agosto de 2020 y febrero de 2021, el entonces secretario de estado, Mike Pompeo, designó a los Institutos Confucio y varios medios de comunicación chinos, entre ellos China Daily y Xinhua, como “misiones extranjeras”.

La designación de misión extranjera obligó a que estos medios de comunicación y falsos programas culturales reporten al gobierno estadounidense sus movimientos financieros y limitó la cantidad de personal.

“Durante la última década, el gobierno autoritario de la República Popular China ha enviado planes de estudio y profesores formados por la RPC a cientos de escuelas estadounidenses de primaria a secundaria a través de un programa llamado Aulas Confucio. Presentado como un programa de lengua y cultura, las Aulas Confucio son en realidad un elemento importante de la campaña de influencia global de la RPC, que ahora llega a decenas de miles de escolares estadounidenses cada día”, dijo el ex secretario de estado, Mike Pompeo.

Los medios de comunicación estatales chinos son usados por el Partido Comunista chino (PCCh) para transmitir propaganda comunista y “lavar” la imagen del Partido en Occidente. Muchos de estos medios invierten millones de dólares para publicar sus editoriales en periódicos americanos, una forma subrepticia de lavar el cerebro a los estadounidenses.

Al mismo tiempo, el PCCh usa los programas de intercambio estudiantiles para infiltrar espías disfrazados de estudiantes o profesores en las instituciones americanas con el fin de robar propiedad intelectual.

La administración Biden se enfrenta con el justo legado de Trump:

  • Derrumbó la falsa imagen de ‘potencia económica mundial’ que el régimen chino adquirió con sus prácticas de inundar los mercados con baratijas hechas con trabajo esclavo y con propiedad intelectual robada;
  • Dejó expuestos sus grotescos crímenes de lesa humanidad contra los uigures en Xinjiang y la sustracción forzada de órganos a los practicantes de Falun Dafa;
  • Sumó aliados alrededor del mundo que ahora demandan justicia por el mal manejo de la pandemia del PCCh.

Los lazos corruptos de la familia Biden con el régimen comunista chino han sido ampliamente expuestos en los últimos cuatro años lo que deja serias dudas de que esta administración realmente pueda poner un freno a la maldad del Partido Comunista Chino.

Álvaro Colombres Garmendia-BLes.com