Redacción BLes– El Bank of América entregó en secreto datos de sus clientes al FBI, en un avance de las acciones  promovidas por los demócratas en EE. UU., que el presentador Tucker Carlson denomina “caza de extremistas políticos”.

Carlson menciona que al menos una persona fue entrevistada por los agentes, basándose en la información del que es el segundo banco más grande de Estados Unidos que con 60 millones de clientes participa en esa silenciosa búsqueda, “sin el conocimiento ni el consentimiento de sus clientes” según Fox News del 4 de febrero. 

Utilizando como pretexto los disturbios ocurridos en el Capitolio el 6 de enero se inició en el país una polémica persecución, contra supuestos “terroristas domésticos que deben ser eliminados por la fuerza”, al parecer asimilados a los seguidores del expresidente Donald Trump.

En función de ella se han involucrado muchas instituciones públicas y privadas incluyendo al Pentágono, y “a la clase empresarial de Wall Street y de los monopolios tecnológicos, y a las enormes corporaciones multinacionales que controlan cada vez más los contornos de la vida estadounidense”, describe Carlson.

No obstante, no se parte de un contexto y unas definiciones claras lo que genera aún más incertidumbre y miedo entre los ciudadanos.  

En este sentido Carlson observa: “Para erradicar un problema, hay que saber cuál es el problema. Hay que tener una idea de lo que se busca, una imagen clara. Hay que definir los términos. Lo notable de esta conversación pública que estamos teniendo es que nadie está haciendo eso”.

Y agrega: “¿Se han dado cuenta de que ninguno de estos nuevos cazadores de extremistas, con gran poder, nos ha dicho exactamente qué es un ‘extremista’?”

“Nos dejan adivinar, mirar a nuestro alrededor con nerviosismo para ver si podemos detectar uno. No están hablando de nosotros, ¿verdad?”, también cuestiona. 

Para continuar diciendo: “Y si lo hacen, ¿qué están haciendo exactamente? ¿Cómo cazan a esos ‘extremistas’ de los que nos hablan, pero que no describen? Ahora sabemos parte de la respuesta a esa pregunta”.

Para Carlson el caso puede tener graves implicaciones futuras, porque el banco no estaba obligado a entregar esa información privada, más aún, para algunos abogados podría ser incluso ilegal lo que hizo. 

Por otro lado, complementariamente con los hechos denunciados por Carlson, luego de que se presentara el proyecto de Ley de Prevención del Terrorismo Doméstico de 2021 (DTPA, por la sigla en inglés) este causó revuelo entre los estadounidenses.

Para el autor Robert Wheeler: “La DTPA es esencialmente la criminalización de la palabra, la expresión y el pensamiento. Lleva la cultura de la cancelación un paso más allá y prácticamente proscribe las opiniones impopulares”, según escribió el 27 de enero en el sitio web The Organic Prepper.

Y agrega: “Esta ley facultará a los servicios de inteligencia, a las fuerzas del orden e incluso a las alas militares de la clase dirigente estadounidense para reprimir a las personas que se adhieran a determinados sistemas de creencias e ideologías”.

La DTPA autoriza al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), al Departamento de Justicia (DOJ) y a la Oficina Federal de Investigación (FBI), para supervisar, investigar y perseguir los casos de terrorismo doméstico.

José Hermosa-BLes.com