Redacción BLes- A pocos días de llevarse a cabo el juicio político contra el expresidente Donald Trump, continúan saliendo a la luz pública nuevas pruebas que evidencian que quienes han sido acusados de perpetrar los disturbios en el Capitolio el pasado 6 de enero, planearon los ataques con semanas de antelación.

De acuerdo con Just the News, hasta ahora se han presentado una docena de declaraciones juradas que respaldan las acusaciones contra quienes efectuaron los ataques, evidenciando una planificación anticipada en los sitios de redes sociales.

Dicha planeación habría tenido en cuenta la capacitación, la búsqueda de lugares, la identificación de comandantes en el lugar de los hechos, solicitudes de donaciones de dinero en efectivo, así como equipos de combate y comunicación.

Más de media docena de sospechosos han sido acusados por conspiración para planificar actos violentos días previos a los ataques que tuvieron lugar en el Capitolio. En los documentos judiciales figura que las primeras acciones perpetradas fueron reconocidas en el mes de noviembre del año pasado y presentaron una aceleración a partir de Navidad.

La semana pasada, los fiscales federales presentaron una declaración jurada del FBI en la cual se mostraba que a tan sólo dos días después de Navidad, Ethan Nordean, un activista antigubernamental ubicado en Washington D. C. publicó a través de su cuenta de Parler hizo un llamado para recaudar fondos para “ayudarnos con el equipo de seguridad / protección y el equipo de comunicaciones”.

Según Just the News, Nordean, un miembro del Proud Boys, mejor conocido como Rufio Panman, intensificó la retórica mientras se preparaba para ir a la capital, indicando que la violencia era inminente.

“Que recuerden el día en que decidieron hacer la guerra con nosotros”, escribió Nordean en su cuenta de Parler.

Por otra parte, según lo que una fuente policial le dijo al New York Post , varios miembros conocidos de la organización Antifa fueron vistos entre la multitud de partidarios de Trump, algunos de ellos supuestamente infiltrándose en la multitud vistiendo ropa distintiva pro Trump.

Las numerosas evidencias también ponen en duda el papel de las agencias de inteligencia como el FBI para tomar medidas tempranas que ayudarán a contrarrestar los disturbios a tiempo. Del mismo modo apunta a los reclamos demócratas sobre el juicio político, respaldado por 10 republicanos, que afirman que los disturbios fueron incitados por Trump.

“Espero que esos 10 republicanos y, con suerte, incluso algunos demócratas, digan ahora que miramos las líneas de tiempo sobre las que informan los medios de comunicación, The New York Times, The Washington Post y todos, esto es exactamente, los hechos”, señaló el exjuez federal y exprocurador, Kenneth Starr.

De acuerdo con Starr, el juicio político en contra de Trump, “es una violación flagrante del texto, la estructura y la historia de nuestra Constitución y del ejemplo histórico de la renuncia de Nixon”.

Para el exjuez, una muestra de la inconstitucionalidad del juicio político en el Senado radica en el hecho de que el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, decidiera no presidirlo, afirmando no tener la autoridad para hacerlo, puesto que claramente no la tiene porque la Constitución impide juzgar a alguien que no es el presidente en funciones.

Mientras tanto, la defensa legal de Trump planea dar argumentos y presentar evidencias para esclarecer que los disturbios no se presentaron a raíz del discurso del presidente en el que llamó a una protesta pacífica y estaba protegido por la primera enmienda.

En las declaraciones juradas del FBI presentada contra otros acusados en el ataque detallan extensos esfuerzos para recaudar fondos a través de sitios web populares y públicos como Go Fund Me, así como el sitio cristiano de recaudación GiveSendGo.

César Múnera-BLes.com