Redacción BLes- El expresidente de la Cámara de Representantes de EE. UU., Newt Gingrich, reveló cómo fue la colaboración de los Biden con el Partido Comunista de China (PCCh), para enriquecerse.

“Cuando el entonces vicepresidente Joe Biden hizo un viaje oficial a China en 2013, llevó a su hijo Hunter Biden. Poco después, [a los 10 días] la pequeña empresa de inversión de Hunter Biden recibió fondos de los chinos para un fondo de capital privado de 1.500 millones de dólares” describe Gingrich en su programa del 27 de septiembre. 

La transacción se realizó entre el Banco de China, de propiedad del PCCh, y la pequeña empresa de Hunter: Bohai Harvest RST (BHR),

Es de aclarar que Hunter no registraba en sus antecedentes el manejo de capitales privados, ni otros tipos de relaciones con empresas dependientes del PCCh, sin embargo, viajó cinco veces a ese país entre el 2009 y el 2014. 

Su principal atributo consistía en ser hijo del vicepresidente de EE. UU., justamente el funcionario de alto rango a quien el entonces presidente Barack Obama había confiado los negocios del país con el PCCh. 

“Esta relación condujo a turbios negocios que enriquecieron a los Bidens, en algunos casos a expensas de EE. UU.”, resalta Gingrich. 

Más grave aún, las actividades de Hunter Biden no solo consistieron en enriquecerse a través del alto cargo de su padre, sino que podrían haber planteado riesgos para la seguridad nacional.

En otro de sus múltiples negocios, Hunter Biden se asoció con un contratista militar del PCCh para adquirir una empresa de EE. UU. productora de equipos con aplicaciones militares. 

La empresa de Biden, BHR, también invirtió en recursos minerales estratégicos en África, involucrándose en actividades que acarrearon atroces abusos de los derechos humanos.

Hunter Biden también aprovechó las oportunidades que le brindaba la vicepresidencia de su padre para participar en negocios controvertidos, que son materia de investigación, con empresas y personas en Ucrania y de Rusia, obteniendo con ellos millones de dólares. 

Para Gingrich todas estas actividades no podrían haber pasado por alto para Joe Biden, ni aún para Barack Obama.

¿Nunca le preguntó a su hijo sobre su trabajo y sus viajes cuando hablaban? ¿No notó ningún cambio en el estilo de vida de su hijo?, cuestiona Gingrich, en su artículo publicado por Fox News. 

Cuando se junta esta aparente ignorancia de Joe Biden sobre los negocios irregulares de su hijo Hunter, con su actitud pasiva y hasta complaciente con el PCCh, crecen aún más las inquietudes.  

“¿China se va a comer nuestro almuerzo? Vamos, hombre”, dijo Biden durante una parada de la campaña en Iowa en el 2019. “Quiero decir, ya sabes, no son malas personas, amigos. Pero, ¿adivinen qué? No son competencia para nosotros”.

Biden agregó: “El hecho es que podemos hacer todo lo que necesitamos hacer sin castigar a nadie”, según citó la columnista de Townhall, Katie Pavlich.

Y si a todo lo anterior se suman los informes de los servicios de seguridad de EE. UU., según los cuales Joe Biden es el favorito del PCCh para que gane las elecciones, el escenario se hace aún más preocupante.

José Hermosa-BLes.com