Redacción BLes- Durante la noche del día de elecciones en EE. UU. miles de personas, muchas de ellas vestidas de negro y con protecciones especiales, salieron a las calles en varias ciudades protagonizando manifestaciones violentas. 

En Washington D.C., principalmente, varios periodistas fueron agredidos y el reportero Elijah Schaffer, de BlazeTV, tuvo que refugiarse para evitar ser herido y luego fue acompañado por los escoltas suministrados por The Blaze, informó este medio. 

“DC: Los antifa se han movilizado en gran número y están marchando a un lugar desconocido”, tuiteó Schaffer.

En ciudades como Seattle y los Ángeles sucedieron disturbios similares y en algunos de ellos se quemaron banderas mientras se coreaban insultos. 

La policía detuvo a varios de los agitadores y ordenó a otros a dispersarse, luego de que atacaran a un oficial y destruyeran propiedades. 

Muchos de los establecimientos comerciales fueron protegidos por los propietarios cubriéndolos por completo, en previsión de los saqueos que ya se han realizado en numerosas ocasiones. 

Tan solo el día anterior la policía de Nueva York detuvo al líder del movimiento marxista Black Lives Matter (BLM, por la sigla) Walter “Hawk” Newsome, junto a otras 10 personas, en un enfrentamiento con la policía.

Los disturbios lejos de ser espontáneos y protagonizados por ciudadanos inconformes, forman parte de un plan preparado con meses de anticipación, por los grupos izquierdistas BLM y Shutdown DC.

En un video, ahora eliminado de YouTube, la activista comunista Lisa Fithian adoctrina al grupo que la atiende a través de una emisión por Zoom.

 “Nos enfrentamos a una administración y a un potencial golpe de estado y a una insurrección potencial. ¿Va a haber una guerra? ¿La gente va a morir? ¿Está eso en la mente de alguien más? Supongo que sí”, arengó Fithian, según Fox News. 

Estos movimientos y sus violentos disturbios se reactivaron luego de la muerte del afroamericano Gerge Floyd, ocurrida el 25 de mayo bajo custodia policial, y dado el desarrollo de la campaña electoral fueron utilizados con fines políticos.

Por un lado, cuentan con la financiación del multimillonario George Soros, y por la otra con la aprobación y la acogida del partido demócrata, que los protege aportando dinero para pagar las fianzas cuando son detenidos, y promueve la continuación de sus atropellos. 

Más aún, para la candidata demócrata a la vicepresidencia, la senadora Kamala Harris, los disturbios violentos son deseables y deben seguir aún después de las elecciones, con el fin de imponer su agenda comunista.

José Hermosa-BLes.com