Redacción BLesLos funcionarios del Juzgado Federal de Portland instalaron en Julio del 2020 una cerca de concreto para evitar la destrucción y el ingreso de los alborotadores en el edificio histórico. Ocho meses después decidieron retirar el vallado, pero Antifa no perdió tiempo y este jueves atacó nuevamente generando varias roturas en las inmediaciones y una situación de extrema tensión durante varios minutos cuando los policías intentaron detenerlos.

Los alborotadores en Portland generaron caos y pánico en el tribunal Federal, rompieron ventanas, prendieron fuego y se enfrentaron con agentes federales que custodiaban el lugar. 

El conflicto comenzó cuando docenas de personas se reunieron afuera del Palacio de Justicia de los Estados Unidos Mark O. Hatfield en el centro de Portland por la tarde, inicialmente ingresando al edificio y negándose a salir.

“Los agentes llegaron y encontraron a unas 30 personas que se negaban a irse, algunas fumando adentro, otras con mascotas. La situación se intensificó cuando la gente comenzó a dañar la propiedad, incluido un televisor y las puertas de entrada al edificio”, escribió la Oficina de Policía de Portland en un resumen del incidente.

Algunos videos subidos a Twitter muestran a los manifestantes de Antifa tomando las calles de Portland y en la puerta del tribunal federal frente a los policías que armaron una valla humana para impedir su ingreso.

También se puede observar como los manifestantes buscan irritar a los policías provocándolos y buscando verlos reaccionar.

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Los oficiales finalmente expulsaron al grupo y lograron identificar a uno de los sospechosos de generar disturbios en los escalones del juzgado y procedieron a su arresto. El hombre, identificado como Darby Howard, de 22 años, se resistió y golpeó a un oficial en la cara, según relató la oficina policial.

En esta primera oportunidad lograron disuadir a los manifestantes, pero al caer la noche los manifestantes, quienes estaban bien organizados y todos vestidos de negro, volvieron para atacar nuevamente el histórico edificio. 

Según reportaron fuentes locales, se pudo ver a los manifestantes rompiendo ventanas, arrancando maderas del revestimiento exterior, provocando incendios y enfrentando a las fuerzas del orden.

La policía local no intervino en lo más mínimo, sólo se pudo observar a personal de la policía federal quienes estuvieron hasta altas horas de la madrugada del viernes defendiendo el edificio y enfrentando a los alborotadores.

Los ciudadanos de Portland, cansados de padecer la violencia de estos grupos minoritarios, centran sus críticas en la gobernadora demócrata de Oregon Kate Brown, quien da rienda libre a estos manifestantes. 

Portland ha visto más homicidios durante el 2020 que en casi tres décadas, sumado a los más de 850 tiroteos que hubo hasta diciembre, que es más del doble del número reportado en 2019.

El 16 de diciembre, el jefe de Policía, Chuck Lovell, hizo un llamado público a la ciudadanía en Twitter, diciéndoles a sus seguidores que el departamento de policía y la comunidad “deben hacer todo lo posible juntos para romper el ciclo de violencia”.

Andrés Vacca– BLes.com