Redacción BLes Los adultos tenemos que empezar a aprender de las cosas increíbles que pueden hacer los niños pequeños a su edad.

Según el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, en enero (invierno) de 2020 hubo más de 37.000 veteranos que se vieron obligados a soportar los duros fríos de las noches. Estos veteranos han dedicado toda su vida a servir a su país, pero al final ni siquiera pueden encontrar un lugar donde vivir en paz y calentitos.

Ser testigos de estos incidentes llevó a los alumnos de primaria de la escuela Elm Street de Rome (Georgia) a poner en marcha un proyecto significativo. No es tan descabellado; se trata de una casita para un veterano sin hogar.

En lugar de esperar a que ocurra algo, los alumnos de primaria tomaron la iniciativa.

Su plan inicial es relativamente sencillo.

Treinta y dos metros cuadrados, equipados con sacos de dormir, electrodomésticos y calefactores de gas propano, componen la primera casita que construyeron. Puede parecer poco, pero es un auténtico castillo donde descansar y reponer fuerzas para los que viven en la calle.

Rosenda Cux Chan, estudiante de quinto grado, dijo a FOX5 News: “Imagina a alguien que no tiene un lugar donde vivir y se está congelando en el invierno. La casa puede ayudar a darle calor a la persona”.

Niños frente a su pequeña casa el 7 de marzo de 2017. (Fox 5 Atlanta/Captura de pantalla, vía TheBL/YouTube)

Mientras buscaban un lugar para ubicar la casa, se dieron cuenta de que en distintas zonas se aplicaban diferentes leyes de zonificación. La estructura única de la casa no pertenece a la categoría residencial, y las leyes locales a veces prohíben esas formas.

Este reto, sin embargo, no disminuyó la motivación de los niños.

Los organizadores del Festival de Casitas de Georgia y de la granja de lavanda Ooh La La decidieron echar una mano cuando se enteraron del proyecto.

La ayuda llegó de patrocinadores, donantes y voluntarios antes de que la casa estuviera terminada y lista para ser donada a un veterano.

Eddie y Cindy Browning son los nuevos propietarios de la casa.

La pareja vivía en Norwood en una caravana. Por desgracia, la zona se estaba deteriorando mucho. Incluso solía sufrir daños por el fuego. Ahora, ya no tendrán que lidiar con esas dificultades.

La pareja puede ahora disfrutar de la comodidad de una cama de matrimonio, cenar en una cocina totalmente equipada, tener un baño con ducha y un inodoro con barras de apoyo. Están experimentando cosas que nunca hubieran podido imaginar.

La pareja expresó su sincera gratitud, pero se emocionó hasta las lágrimas al saber quién les había proporcionado tal alegría: no organizaciones y entidades dirigidas por adultos, sino un grupo de niños que todavía están aprendiendo fracciones y que quieren cambiar el mundo, una casita diferente.

Los representantes de la escuela primaria Elm Street también declararon que construirían una casita y la donarían a familias necesitadas cada año.

Jade – BLes.com

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