Redacción BLes– Mientras el presidente estadounidense, Joe Biden, da prioridad a la polémica teoría del cambio climático y destruye decenas de miles de empleos, el principal líder sindical de EE. UU. critica estas pérdidas y las alternativas impracticables que se presentan a los trabajadores. 

Para el presidente de la Federación Estadounidense del Trabajo y del Congreso de Organizaciones Industriales, (AFL-CIO, por la sigla en inglés) Richard Trumka, no basta con trasladar los puestos de trabajo, según declaró ante Axios del 7 de febrero. 

“Si se destruyen 100 puestos de trabajo en el condado de Greene, Pennsylvania, donde crecí, y se crean 100 puestos de trabajo en California, no sirve de mucho a esas 100 familias”, dijo Trumka.

Y preguntó: “Si estás mirando un oleoducto y dices que lo vamos a sacar ahora ¿qué vas a hacer para crear los mismos empleos bien pagados en esa zona?”.

Trumka también planteó la incoherencia de presentar como alternativa la posibilidad de que ahora los trabajadores de la industria del petróleo se capaciten como programadores de sistemas de computación, si en sus regiones no existen las empresas que les ofrezcan esos puestos. 

“Sabes, cuando nos despidieron en las minas de Pensilvania, dijeron que nos iban a formar como programadores informáticos”, relató Trumka.

“Y yo dije: ‘¿Dónde están los trabajos para los programadores informáticos?’ ‘Uh, están en, uh, Oklahoma y están en Las Vegas y están aquí’. Y dije: ‘Entonces, en otras palabras, lo que vamos a ser es mineros desempleados y programadores informáticos desempleados también’”, concluyó Trumka.

Además hizo notar que la gente “ama el lugar donde vive y ama a la gente de esa zona. Y para ellos, ese es su hogar. Y esa es su cultura”.

Por su parte, el senador republicano del Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado de los Estados Unidos, John Barrasso, advirtió sobre las drásticas medidas tomadas por Biden desde su primer día en la Casa Blanca.

Barrasso dijo que estas no solo causarán un gran daño a las economías estatales dependientes de los ingresos del petróleo y el gas, sino que tampoco solucionarían los problemas ambientales.

“Estas órdenes destruirán a las economías de los estados occidentales sin afectar el cambio climático”, escribió Barrasso en un artículo en el USA Today.

Y agregó: “Una prohibición federal de arrendamiento acabaría con unos 62.000 puestos de trabajo en Nuevo México, casi 120.000 en Texas y más de 33.000 en mi estado natal de Wyoming solo el próximo año, según el American Petroleum Institute”.

También afirmó que estas políticas no solo provocarán altas tasas de desempleo en estos estados, sino que además dejarán de percibir millones de dólares por arrendamientos, utilizados para financiar las escuelas públicas, servicios esenciales e inversiones en infraestructura.

Asimismo, el vicepresidente senior de Política, Economía y Asuntos Regulatorios del Instituto Americano del Petróleo (API, por la sigla en inglés), Frank Macchiarola, sostiene que si el presidente Biden prohíbe la explotación de petróleo y gas en terrenos federales  podría frustrar hasta un millón de empleos.

“Los primeros días deberían preocupar a todos los estadounidenses porque la administración está tomando claramente medidas que van a dañar la economía y costar puestos de trabajo a los estadounidenses”, destacó Macchiarola a Breitbart el 24 de enero.

José Hermosa-BLes.com