Redacción BLes– La reportera Allison Williams abandona su puesto en ESPN por el mandato de las vacunas, diciendo que no aceptará los pinchazos.

La popular reportera estuvo notablemente ausente de las pantallas de televisión durante la primera semana de la temporada de fútbol universitario. El jueves 9 de septiembre anunció que no cubrirá ningún partido en 2021.

“Este será el primer otoño en los últimos 15 años en el que no estaré en la banda del College Football”, escribió en Twitter. “Me duele el corazón al publicar esto, pero estoy en paz con mi decisión”.

William decidió pasar de la vacuna COVID-19 porque planeaba tener un segundo hijo y le preocupaba el riesgo asociado a las vacunas.

Según The New York Post, Disney, la empresa matriz de ESPN, impuso el mandato de vacunación el mes pasado, exigiendo que todo el personal esté completamente inmunizado.

En agosto, la variante Delta comenzó a tener un impacto significativo en Estados Unidos, lo que llevó a la Casa Blanca a presionar más a favor de la vacunación, pasando de sólo instar a hacerla obligatoria para muchas organizaciones.

“Las vacunas son la mejor herramienta que tenemos para ayudar a controlar esta pandemia mundial y proteger a nuestros empleados”, dijo la empresa.

Williams señaló que no estaba en contra de las vacunas, pero que, como madre gestante, quería preparar las mejores opciones para su hijo.

“Entiendo que las vacunas han sido esenciales en el esfuerzo por acabar con esta pandemia; sin embargo, tomar la vacuna en este momento no es lo mejor para mí”, dijo. “Después de muchas oraciones y deliberaciones, he decidido que debo anteponer mi familia y mi salud personal”.

“Echaré de menos estar al margen y estoy agradecido por el apoyo de mi familia de ESPN. Estoy deseando que llegue el momento de volver a los partidos y al trabajo que me gusta”, añadió Williams.

Desde que se incorporó a la cobertura de fútbol y baloncesto universitario de ESPN, Williams se ha convertido en una destacada reportera de la cadena.

Formó parte del equipo principal de retransmisiones de la cadena, junto con Kirk Herbstreit y Chris Fowler, en el enfrentamiento entre Miami y Clemson del pasado mes de octubre.

Las vacunas no pueden garantizar al 100% la protección contra la infección por COVID-19, pero se ha dicho que al menos evitan las enfermedades graves causadas por el virus y reducen el riesgo de muerte.

Sin embargo, a medida que aumenta el número de personas que se vacunan, siguen apareciendo informes de efectos secundarios agudos entre una pequeña proporción de receptores, con problemas como coágulos de sangre e inflamaciones del corazón. Por ello, no todo el mundo quiere arriesgarse a recibir las vacunas.

El mes pasado, el New York Times informó de que la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) y el C.D.C. (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) habían dado opiniones contradictorias sobre las vacunas para las mujeres embarazadas.

La OMS aconsejó a las mujeres embarazadas que no se vacunaran a menos que tuvieran un alto riesgo de contraer el virus debido a su exposición laboral. Los CDC, por su parte, dijeron que las mujeres debían buscar la opinión de un médico antes de vacunarse.

Laura Enrione– BLes.com