Redacción BLesEl recién asumido canciller alemán, Olaf Scholz, sugirió el martes 18 de enero que no dudaría en detener el megaproyecto del gasoducto Nord Stream 2 que une Rusia con Alemania, si el Kremlin decide invadir a Ucrania luego de que las conversaciones diplomáticas sobre el tenso enfrentamiento militar fracasaron la semana pasada.

Scholz se reunió en Berlín con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, para discutir los pasos a seguir luego de que las conversaciones entre Rusia y los principales gobiernos occidentales por el despliegue de tropas rusas a lo largo de la frontera ucraniana finalizaron sin avances la semana pasada, reportó Reuters.

Anteriormente el canciller alemán ya se había posicionado en contra de las amenazas de Rusia, advirtiendo que aprobaría sanciones en caso de ser necesario. Pero ayer profundizó su discurso al poner en duda la continuidad del enorme proyecto que comenzaron ambos países en conjunto hace más de diez años.

“Está claro que habrá que pagar un alto precio y que habrá que discutir todo si hay una intervención militar en Ucrania”, dijo Scholz a los periodistas.

Por su lado, y siguiendo el mismo discurso que Scholz, la ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, se reunió el martes en Moscú con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, y declaró que el gasoducto se encontraba entre las opciones para disuadir al Kremlin.

“Hemos subrayado repetidamente en varios niveles de este gobierno que si la energía se usa como arma, eso también tendría un impacto correspondiente en este oleoducto”, dijo Baerbock a los periodistas mientras estaba junto a Lavrov.

Por su lado el gobierno ruso criticó los anuncios de Alemania, afirmando que los intentos por politizar el asunto del gasoducto pueden resultar sumamente contraproducentes para la relación bilateral. 

A pesar de los recientes discursos del gobierno alemán que buscan presionar a Rusia frente a la escalada de tensión, hasta el momento se ha negado a enviar armas a Ucrania a diferencia de otros miembros de la OTAN como Estados Unidos y Gran Bretaña que sí lo han hecho.

El gasoducto Nord Stream 2

El proyecto del Nord Stream 2 fue ideado y desarrollado en un trabajo conjunto entre Alemania y Rusia durante más de una década. El gasoducto ya está finalizado y listo para comenzar a transportar gas desde Rusia hacia occidente, pero solo falta la aprobación y certificación final.

Con una longitud de 1.230 kilómetros, el gasoducto de 11.500 millones de dólares, duplicaría la capacidad de exportación directa de gas de Rusia a Alemania a 110.000 millones de metros cúbicos por año, informa DW News.

Los críticos del proyecto en Estados Unidos, entre ellos el expresidente Donald Trump, advierten que el oleoducto hará que Alemania y Europa generen una fuerte dependencia de Rusia para recibir energía.

Mientras tanto, el presidente Biden dijo en mayo pasado que decidió renunciar a las sanciones por el gasoducto porque “está casi completamente terminado”.

La semana pasada los demócratas del senado de Estados Unidos lograron rechazar un proyecto de ley presentado por el Senador Ted Cruz (R-Texas), que habría impuesto sanciones a Nord Stream 2.

Andrés Vacca – BLes.com

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