Redacción BLes – El miércoles el pleno de la Cámara de Representantes votará la impugnación del presidente estadounidense Donald Trump en el marco del juicio político que impulsó la oposición en su contra.

A pesar de que el proceso de destitución comenzó en agosto, los demócratas no han podido pruebas ni testigos que demuestren que el presidente Trump amenazó o presionó a su homólogo de Ucrania, Volodímir Zelenski, para que este investigue al hijo de su eventual rival en las elecciones de 2020, Joe Biden.

Al margen de ello, en estos cuatro meses se han denunciado una serie de graves irregularidades en la investigación que han dejado al descubierto maniobras poco éticas de los demócratas.

En este marco es que aparece un personaje clave que ha pasado en gran parte desapercibido en los grandes medios: Alcee Hastings.

Hastings es el vicepresidente del Comité de Reglas y la persona que se encargó de establecer las pautas del cuestionado proceso de investigación.

El representante demócrata por Florida tiene un largo historial de condenas y acusaciones por sobornos, falsificación de pruebas y acoso sexual.

Destitución como juez

“Aquí hay algo que no se ve todos los días: Alcee Hastings, un ex juez federal acusado y retirado del puesto por aceptar sobornos, participando en una audiencia en la Cámara que establece las reglas para un juicio político”, apuntó David Martosko, editor de política estadounidense del periódico británico Daily Mail.

En efecto, Hastings tiene una larga historia de corrupción que se remonta a la década de 1980.

En 1988, Hastings fue acusado de soborno y perjurio mientras era juez federal. Luego fue condenado en 1989 por el Senado de los Estados Unidos, convirtiéndose en el sexto juez federal en la historia de los Estados Unidos en ser destituido por el Congreso.

La página web de documentos históricos del Senado de los Estados Unidos detalla los sucesos de su caso.

En 1981, un gran jurado federal acusó al entonces juez Hastings, nombrado miembro del tribunal federal de distrito en 1979, junto con su amigo William A. Borders, un abogado de Washington D. C.

Hastings fue acusado de conspiración y obstrucción de la justicia por solicitar un soborno de $150,000 a cambio de reducir las sentencias de dos delincuentes.

Si bien Hastings fue absuelto por un tribunal penal en 1983 y regresó a su puesto judicial, posteriormente surgieron sospechas de que había mentido y falsificado pruebas durante el juicio para obtener una absolución.

En efecto, luego de tres años de investigación, un comité especial de la Corte de Apelaciones del 11º Circuito concluyó que Hastings cometió perjurio, manipuló pruebas y conspiró para obtener beneficios económicos mediante la aceptación de sobornos.

La justicia instó al Congreso para que procese y destituya del cargo a Hastings.

El 3 de agosto de 1988, la Cámara de Representantes votó 413 a 3 a favor de la adopción de la H. Res. 499, aprobando 17 artículos de destitución contra Hastings, el mayor número de artículos en cualquier procedimiento de destitución hasta la fecha. Los cargos incluían conspiración, soborno, perjurio, falsificación de documentos, frustración de una investigación criminal y menoscabo de la confianza pública “en la integridad e imparcialidad del poder judicial”.

El juicio continuó en la Cámara Alta: el 20 de octubre de 1989 el Senado votó a favor de destituir a Hastings.

Más escándalos

Cuatro años más tarde, representando al Partido Demócrata, Hastings fue elegido para integrar la Cámara de Representantes.

A pesar de su historial de corrupción y su destitución como juez, en el 2007, Hastings fue nombrado por Hillary Clinton para dirigir su campaña en Florida de cara a las elecciones presidenciales de 2008.

En 2010, paradójicamente, en una reunión de reglas de la Cámara de Representantes, Hastings reveló cómo operan los demócratas: “Nosotros hacemos las reglas a medida que avanzamos”. Su declaración quedó registrada en video.

En 2011 Judicial Watch denunció un caso de acoso sexual por parte del controvertido congresista hacia una empleada, llamada Winsome Packer, por “toques no deseados” y “avances sexuales no deseados”.

“La intención del Sr. Hastings era clara como el cristal: se sentía sexualmente atraído por la Sra. Packer, quería una relación sexual con ella y la ayudaría a progresar en su carrera si ella aceptaba sus avances sexuales”, apuntó la demanda.

Luego se descubrió que el Departamento del Tesoro, bajo la Administración Obama, pagó una indemnización de 220.000 dólares a la acusadora para que retire la demanda (sin el conocimiento de Judicial Watch). Es decir que los contribuyentes estadounidenses terminaron indemnizando los acosos sexuales del representante.

Además, según la fundación especializada en combatir la corrupción, Hastings parece haber abusado de su cargo como representante para usar los viajes del gobierno para hacer turismo y solicitar obsequios y contribuciones de campaña del personal del Congreso.

Estas acciones lo llevaron a formar parte del top 10 que elabora Judicial Watch de los “políticos corruptos más buscados de Washington D. C.“.

El año pasado Hastings volvió a estar en el centro de la polémica al hacer una broma sobre el presidente Trump, ahogándose en el río Potomac.

Este año se abrió nuevamente una investigación en el Comité de Ética de la Cámara de Representantes por otra “relación impropia” con un miembro de su personal. Se trataría de su pareja, Patricia Williams. El reglamento de la Cámara establece que los representantes no pueden tener relaciones sentimentales con su personal.

Trabajando con el representante por Florida, Williams ha cobrado, solo en el período 2007-2010, honorarios por medio millón de dólares.

Es por eso que en marzo de 2012, Judicial Watch puso a Hastings en el puesto N°1 de “amiguismo político”. 

En este marco, una encuesta realizada años atrás determinó que Hastings es el miembro menos acaudalado del Congreso, con una deuda de más de 4 millones de dólares, la mayoría de los cuales, según su propia declaración jurada, tiene como acreedores a diferentes abogados que lo han representado en diversos escándalos.

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