Redacción BLes– El alcalde de Portland, Ted Wheeler, fue abucheado y maldecido este miércoles 23 de julio en medio de los disturbios de la ciudad, según reportó Fox News

Ted Wheeler fue voluntariamente al edificio del tribunal de Hatfield para “escuchar” a los manifestantes violentos, reafirmando su postura de apoyar las manifestaciones violentas, permitir los disturbios que, según The Oregonian a la fecha 7 de julio se estiman han costado $300.000 dólares y 4,8 millones de dólares en daños a la propiedad de las empresas, además de rechazar la ayuda federal propuesta por el presidente Trump para reinstalar la ley y el orden en la ciudad.

Si bien algunos manifestantes se mostraron receptivos con la presencia del alcalde, que también es comisionado de la policía, la mayoría lo abucheó e insultó por no haber cedido ante su demanda de abolir a la policía, y dejar de usar gas lacrimógeno y otros métodos normalmente usados para repeler disturbios. En algún momento alguien le gritó “fascista” mientras otros cantaban “Gas lacrimógeno Ted se tiene que ir”.

En un momento Wheeler se negó a ceder ante la demanda de abolir la policía de Portland, por lo que fue abucheado nuevamente y amenazado: “Tu casa es la próxima”.

Un periodista en la escena logró filmar dos momentos en los disturbios donde estuvo el alcalde:

Aquí se puede ver a Ted Wheeler sufriendo los efectos del gas lacrimógeno. El periodista agregó que otros manifestantes le lanzaron tres botellas y otros objetos a Wheeler. Algunos usuarios de Twitter cuestionaron si lo que hizo el alcalde fue una actuación política para mostrarse solidario con los manifestantes y conseguir su simpatía, lo cual evidentemente no tuvo el efecto deseado.

La tensión escaló, los manifestantes le gritaban en la cara y el alcalde tuvo que ser escoltado por su equipo de seguridad para entrar a un edificio. Una vez dentro, Wheeler hizo gestos a los manifestantes con sus manos “¿qué les pasa?”. Quizás el alcalde nunca entendió que los manifestantes quieren tomar el control de la ciudad.

El caso del alcalde de Minneapolis

Jacob Frey, alcalde demócrata de la ciudad de Minneapolis, donde empezó todo con la injustificada muerte de George Floyd, también fue maldecido y abucheado por el grupo de Black Lives Matter cuando él se negó a acceder a la idea de abolir completamente la policía. Mientras que en sus palabras aceptaba la existencia de un “racismo sistémico”, y que hay que cambiar las prácticas policiales, dijo que “no apoya la completa abolición del Departamento de Policías de Minneapolis”.

Apenas terminó de decir esas palabras, tuvo que retirarse del lugar.

De Blasio, ciudad Nueva York

Bill de Blasio es ya conocido por sus posturas radicales y también ha sido uno de los que ha apoyado los movimientos violentos, saqueos y disturbios llamándolos protestas pacíficas.

En una manifestación el 4 de junio en Brooklyn, el alcalde demócrata subió al podio para decir unas palabras pero como se ve en el video y la foto del New York Post la multitud gritaba encima de su discurso y muchos le dieron la espalda. De Blasio desapareció del podio casi inmediatamente.

Los dedos sobre el presidente Trump

A medida que el crimen se disparó en estas ciudades manejadas por demócratas, incluyendo Chicago, Nueva York, Minneapolis, Portland, etc., los líderes de estas han rechazado la ayuda federal que el presidente les ha ofrecido. A pesar de eso, el presidente ayer anunció el envío de tropas a Portland y Alburquerque para lidiar con los disturbios.

Maxine Waters, congresista por California, en una entrevista con MSNBC, insinuó que el envío de tropas federales para lidiar con los disturbios es un trama del presidente para quedarse en el poder, según un artículo del Daily Caller. Mientras que en otro informe del Daily Caller Lori Footlight dio a entender que el presidente está atacando a las alcaldesas porque son mujeres, dejando de lado el motivo de las críticas del presidente hacia estas funcionarias, que no están dispuestas a terminar con los disturbios que están destruyendo las ciudades.

Sin embargo, en su discurso de inauguración el 20 de enero de 2017, el presidente Donald Trump prometió terminar con la violencia de las pandillas para que los americanos se sientan seguros y a salvo. Es decir, las acciones del presidente ahora son una vez más, parte de las promesas hechas antes de su elección; establecer la ley y el orden.

Álvaro Colombres Garmendia-BLes.com