Redacción BLesUna legislación aprobada por los demócratas en California en 2018 que se hizo efectiva recién este año, obliga al personal de empresas con más de cinco empleados, incluidas universidades cristianas, a someterse a capacitaciones en ideología de género en forma sistemática desde el ingreso y cada dos años.

La Ley 1343 de California, firmada por su gobernador demócrata Gavin Newsom, impone que los empleadores con cinco o más empleados deben proporcionar capacitación sobre diversas cuestiones ligadas a la ideología de género, tales como acoso sexual, expresión de género, diversidad sexual y otras cuestiones relacionadas.

La capacitación también debe cubrir “el acoso basado en la identidad de género, la expresión de género y la orientación sexual”. No ofrece adaptaciones religiosas. El Departamento de Vivienda y Empleo Justo es responsable de proporcionar cursos interactivos en línea que los empleadores pueden utilizar para cumplir con sus obligaciones.

Una estudiante de la facultad de derecho de la Universidad de Pepperdine facilitó a Just the News la capacitación para empleados que debieron completar el mes pasado, así como las comunicaciones con los funcionarios de Pepperdine, incluido su decano. 

Por un lado resulta polémico que el gobierno obligue a empleados y empleadores privados a capacitarse en una cuestión puntual que no tiene que ver en lo más mínimo con el trabajo en cuestión. Pero lo más repudiable es que el contenido de dicha capacitación no es más que una ideología muy concreta la cual, como toda ideología, puede ser compartida o no por el trabajador. Para muchos, como suele pasar con los creyentes, además de rechazarla resulta incluso ofensiva.

Alexandra Boutelle se quejó en particular de un video cuyas “afirmaciones sobre género y sexualidad no podrían ser más contrarias a la Biblia y a la propia declaración de Pepperdine sobre las relaciones sexuales”.

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Cuando las personas nacen, “la sociedad las define observando sus órganos reproductivos y las etiqueta como hombre o mujer”, dice un instructor en el polémico video. “¡Es una chica!” dice otra persona presente en la escena cuando se le muestra una ecografía. “Bueno, en realidad es más complicado que eso”, responde el instructor, y el video continúa explicando la identidad de género y la expresión de género, utilizando una fuerte estructura ideológica afín con la agenda LGTB.

La universidad, que históricamente está afiliada a las Iglesias de Cristo, le aseguró que no tenía ningún margen de maniobra para modificar la capacitación requerida por el estado bajo el Proyecto de Ley del Senado 1343 .

El Departamento de Vivienda y Empleo Justo es responsable de proporcionar los cursos interactivos en línea que los empleadores pueden utilizar para cumplir con sus obligaciones.

Si bien el material de la capacitación no puede ser alterado ni reemplazado, no niega la posibilidad de agregar información. En este sentido la Universidad Biola, también con bases cristianas, optó por preceder la capacitación con una carta informativa: “Explicando y reiterando la postura teológica de la universidad sobre los temas incluidos en la capacitación”.

Boutelle, quien debió recibir la capacitación por ser una estudiante “empleada”, escribió a los funcionarios a cargo de la capacitación:

“Entiendo que esta capacitación es requerida por el estado de California, pero me horrorizó el contenido que tenía que ver y afirmar a través de las preguntas para continuar como estudiante empleada”.

Los afectados tienen que ver la capacitación completa, incluido el video de la compañía de teatro, para tomar una captura de pantalla de la página final según sea necesario, dijo Boutelle a Just the News: “No hay forma de saltar o avanzar rápidamente”.

Boutelle descargó su lógica preocupación en su cuenta de Twitter notificando a conservadores reconocidos que: California estaba obligando a los empleados a “traicionar sus convicciones y responder preguntas rechazando la biología básica a favor del movimiento transgénero”.

Las personas LGBTQ + son “creadas a imagen de Dios” como todos los demás, aclara Boutelle en un tuit, explicando que solo pretende poder “expresar libremente” su desacuerdo con su caracterización del sexo “de forma civilizada sin ser atacada o ‘cancelada'”.

Twitter, un gran cómplice de la agenda izquierdista LGTB, no tardó en bloquear su cuenta y dos semanas después aún se puede ver como “temporalmente restringida”.

Andrés Vacca – BLes.com