Redacción BLes– La administración Trump estaría tomando acciones concretas para combatir los abusos de derechos humanos en China contra la etnia musulmana uigur, quienes son privados de la libertad por el régimen chino y son sometidos a una férrea política de control natal, según reveló un alto funcionario estadounidense al Washington Free Beacon.

El funcionario habló en detalle sobre los antecedentes de 13 medidas políticas que ha implementado la Casa Blanca desde el 2017 con el ánimo de responsabilizar al régimen chino frente al tratamiento de los uigures situados en la región de Xinjiang al norte de China.

Entre las medidas abordadas resaltan la Ley de Políticas de Derechos Humanos uigur, implementada a comienzos del año o la desfinanciación de la programación de las Naciones Unidas que coopera con China.

De acuerdo con John Ullyot, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional “donde la administración anterior y muchos otros líderes mundiales pronunciaron discursos y retórica vacía, el presidente Trump ha tomado medidas audaces”.

“Las políticas del presidente Trump han demostrado que todas las personas —nacidos y no nacidos, pobres, abatidos, discapacitados, enfermos y ancianos— tienen un valor inherente”, agregó Ullyot.

Según ha identificado administración Trump, la represión del régimen chino hacia los uigures “incluyen actos horribles contra las mujeres, incluido el aborto forzado, la esterilización forzada y otros métodos coercitivos de control de la natalidad, el trabajo forzoso, la violencia sexual, incluida la violación durante la detención, las estancias obligatorias en el hogar por parte de funcionarios y los matrimonios forzados”.

En el año 2018 Human Right Watch, describió la detención arbitraria masiva , la tortura, el adoctrinamiento político forzado y la vigilancia masiva de los musulmanes de Xinjiang por parte del gobierno chino.

La organización defensora de los derechos humanos además logró documentar una recopilación masiva e indiscriminada de datos biométricos de ADN a muestras de voz por parte de las autoridades, y su uso de esos datos para rastrear a los residentes de la región.

Un informe emitido por Human Right Watch en el mes de febrero de este año señala que “las autoridades chinas siguen gozando de impunidad por estas violaciones sistemáticas de derechos. Los países de mayoría musulmana, incluidas las democracias como Malasia e Indonesia , se han mantenido en gran medida en silencio”.

“Si bien algunos gobiernos han presionado a China para que permita la entrada de observadores independientes en la región, China los ha ignorado; solo Estados Unidos ha impuesto algunas sanciones a la policía y las empresas en Xinjiang”, añade la organización no gubernamental.

Informes recientes de Radio Free Asia, y el American Enterprise Institute, describen la manera como el Partido Comunista de China ejecuta abortos tardíos y comete infanticidio en las comunidades musulmanas uigures, así como los descensos económicos derivados de las medidas de control poblacional, incluyendo polícicas como “el hijo único”.

De acuerdo con William Saunders, profesor de la Universidad Católica de América, el no reconocer a los uigures la libertad religiosa, el estado de derecho e incluso la capacidad de tener hijos, el régimen chino se estaba alejando de una cultura que promueve la vida

“Esos [derechos] son ​​esenciales para que cualquier sociedad comience a acercarse a una cultura de la vida. En la medida en que se nieguen, entonces se está construyendo una cultura de muerte”, aseveró Saunders.

Como ha informado el Washington Free Beacon, los patrones demográficos actuales muestran que existe una reducción en el crecimiento de la población uigur. Si bien las mujeres chinas informan de una baja tasa de natalidad, lo que deja los niveles de población por debajo del reemplazo, las élites del país han emigrado a tasas elevadas en el último decenio.

Los abusos contra la etnia uigur documentados a lo largo de los años son solo un ejemplo de la campaña represiva que el Partido Comunista Chino ha emprendido contra cualquier forma de expresión de creencias que pueda ser contraria a las directrices del PCCh.

Recientemente, la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Morgan Ortagus, reiteró que el Consejo de Estado insta al PCCh a poner fin definitivamente a la persecución contra los practicantes de la disciplina espiritual conocida como Falun Gong.

A través de un correo electrónico emitido semanas atrás, Ortagus señaló: “Desde 1999, el Partido Comunista de China ha estado tratando de eliminar la creencia espiritual en Falun Gong, los practicantes pacíficos de Falun Gong y los defensores de los derechos humanos que luchan por el derecho a creer en China”.

“Exigimos que el gobierno chino [PCCh] detenga inmediatamente el despreciable abuso de los practicantes de Falun Gong, libere a los encarcelados por sus creencias y dé cuenta del paradero de los practicantes desaparecidos [Falun Gong]”, decía la carta.

César Múnera-BLes.com