Redacción BLesEste jueves 2 de septiembre la administración Biden envió al Congreso una propuesta para incluir definitivamente el fentanilo y sus derivados en la lista de sustancias prohibidas de la DEA al mismo tiempo que pide reducir o anular las penas de aquellos que la trafiquen en ‘pequeñas cantidades’, reportó Fox News.

Durante la gestión del expresidente Donald Trump en 2018, todas las drogas derivadas del fentanilo (en inglés FRS) fueron colocadas temporalmente en la lista I de la DEA, la agencia antidrogas de los Estados Unidos.

Según el propio sitio web de la DEA, las sustancias incluidas en esta lista no tienen un uso médico actualmente aceptado en los Estados Unidos, carecen de seguridad aceptada para su uso bajo supervisión médica y tienen un alto potencial de abuso.

Algunos ejemplos de sustancias incluidas en la Lista I son: la heroína, la dietilamida del ácido lisérgico (LSD), la marihuana (cannabis), el peyote, la metacualona y la 3,4-metilendioximetanfetamina (“éxtasis”).

Según Reuters, incluir estas sustancias peligrosas en la lista de la DEA ayudan a los fiscales a seguir el ritmo de los delincuentes que producen constantemente análogos del fentanilo químicamente modificados para eludir las estrictas normas de la Lista I.

La nueva propuesta de la Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP) que indica fue el resultado de un trabajo conjunto entre el Departamento de Justicia (DOJ) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) colocaría de manera permanente todos los derivados del fentanilo dentro de la lista de sustancias prohibidas de la DEA pero con algunas modificaciones importantes.

“Nos complace presentar al Congreso un enfoque consensuado y a largo plazo que hace avanzar los esfuerzos para reducir la oferta y la disponibilidad de las sustancias de fabricación ilícita, al tiempo que protege los derechos civiles y reduce las barreras a la investigación científica para todas las sustancias de la lista I”, dijo la directora en funciones de la ONDCP, Regina LaBelle

LaBelle agregó que: “La propuesta excluiría a los FRS catalogados por clase de ciertas penas mínimas obligatorias basadas en la cantidad que normalmente se asocian con el tráfico doméstico y los delitos de importación y exportación de compuestos de la lista I de la CSA”.

“Además, garantizará que un tribunal federal pueda anular o reducir la sentencia de un individuo condenado por un delito que implique un FRS individual que posteriormente sea eliminado o reprogramado de la lista I”, aseguró la funcionaria.

Es decir que la propuesta también busca no penalizar el tráfico de los derivados del fentanilo siempre y cuando la cantidad se considere para consumo propio o ‘tráfico doméstico’.

El senador Tom Cotton republicano de Arkansas criticó la propuesta duramente:

“Los análogos del fentanilo matan a miles de estadounidenses cada año. Para proteger a nuestras comunidades de los traficantes que introducen este veneno, el presidente Biden debe mantenerlos fuera de las calles, no dejarlos libres”.

El senador Chuck Grassley de Iowa aunque admitió que la medida tiene beneficios para la lucha contra el flagelo del fentanilo, rechazó categóricamente la porción de despenalizar el tráfico.

“Aunque el plan proporciona cierta seguridad sobre cómo se controlarán las sustancias mortales similares al fentanilo, parece que la Administración Biden se preocupa más por evitar nuevas penas que por responsabilizar a los narcotraficantes de alimentar una epidemia de opioides que sigue destruyendo familias y erosionando comunidades en todo el país”, dijo el senador a Fox News.

Con respecto al segundo apartado de la declaración de la LaBelle de ‘reducir las barreras a la investigación científica’ parece referirse a la posibilidad de que exista acceso a ciertos derivados del fentanilo para su estudio científico, es decir, para analizar si tienen algún beneficio médico, un aspecto que había generado debate en el  momento de que se estableció la prohibición total de los FRS.

No estarán exentos de ser procesados aquellos casos en que el tráfico de algún FRS haya causado daño corporal o muerte, aseguró la funcionaria del ONDCP.

El rol del PCCh en la crisis del fentanilo en Estados Unidos

Según Daily Caller, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han informado de que el 73% de las muertes por opioides en 2019 fueron consecuencia de opioides sintéticos como el fentanilo.

La agencia también dice que las muertes relacionadas con opioides sintéticos aumentaron un 15% de 2018 a 2019. El fentanilo es un opioide sintético originario en gran parte de China que es muchas veces más potente que la heroína, tan potente que solo dos miligramos son suficientes para causar una sobredosis mortal en un hombre adulto.

Sólo en abril de este año se produjo un aumento del 233% en las incautaciones de fentanilo en la frontera sur, según los datos publicados por el Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos.

Los fabricantes y traficantes de esta droga sintética que se produce en China y se trafica a los Estados Unidos, han ido modificando sus tácticas para poder mantenerse vivos.

Según The Hill, los traficantes chinos están utilizando “varias estrategias para eludir la nueva normativa”, como fabricar precursores, trasladar la fabricación a la India y utilizar esquemas de comercialización para evitar la detección.

La DEA asegura que los traficantes han exportado principalmente precursores a los cárteles mexicanos, que luego utilizan estos productos para fabricar fentanilo ilícito.

Según declaraciones de un ex agente de la DEA, el Partido Comunista Chino está detrás el tráfico de fentanilo de China a los Estados Unidos.

“No están lanzando bombas ni poniendo ejércitos sobre el terreno en Estados Unidos, pero siguen matando estadounidenses a niveles récord”, dijo Derek Maltz, ex jefe de la División de Operaciones Especiales de la DEA, refiriéndose al plan del PCC para desestabilizar el país utilizando formas de guerra no convencionales.

Maltz explica cómo hace el PCCh para eludir los controles utilizando esquemas de lavado de dinero a través del sistema financiero chino.

“China tiene corredores instalados en México con los capos de la droga, y hacen arreglos para recoger el dinero en toda América. El dinero se mueve de un banco chino a otro en el extranjero, y luego se dedican a realizar envíos legítimos de pedidos de bienes de clientes a América del Sur, América Central y México”.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com