Redacción BLes– El Departamento de Justicia de los Estados Unidos informó el miércoles que un exprofesor de la Universidad de Florida ocultó su relación con el Partido Comuista Chino (PCCh), y obtuvo 1,75 millones de dólares como subvención de los Estados Unidos para investigaciones médicas que finalmente fueron utilizados para responder a los intereses del régimen chino y beneficios personales.

Lin Yang, de 43 años, vivió durante años en Tampa, Florida donde se desempeñó como profesor investigador de la Universidad de Florida en el área de medicina. Ahora el Departamento de Justicia lo acusa por delitos mayores con seis cargos en su contra que incluyen fraude electrónico y declaraciones juradas falsas. 

“Yang ha sido acusado de obtener de manera fraudulenta 1,75 millones de dólares en fondos de subvenciones federales de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) al ocultar el apoyo que recibió del gobierno chino y una empresa que él fundó en China para beneficiarse de esa investigación”, declaró el Departamento de Justicia en un informe público.

Según la acusación, Yang engañó con intención tanto a su empleador, la Universidad de Florida, como al gobierno federal de los Estados Unidos, con el objetivo de obtener más de un millón y medio de dólares en fondos de investigación para provecho propio. 

En todas las declaraciones juradas que debió completar para recibir la subvención, obvió por completo sus conexiones con el PCCh y sus propios intereses financieros. Según informó el fiscal general adjunto John Demers en un comunicado.

Los 1,7 millones de dólares estaban destinados originalmente a desarrollar una herramienta de imágenes para los músculos llamada “MuscleMiner”. 

Yang fue honrado como el investigador principal entre otros participantes. Pero lejos de declarar sus conexiones con el régimen chino como especifica la Ley, Yang inició un negocio en China llamado “Deep Informatics” y solicitó el popular Programa de los Mil Talentos del PCCh, utilizado para brindar incentivos económicos en la transferencia de propiedad intelectual desde el exterior. 

“Los dólares de los contribuyentes que financiaron la investigación de Yang estaban destinados a beneficiar la salud y el bienestar de los ciudadanos estadounidenses. Pero nuestra acusación formal alega que Yang participó en actos de engaño deliberado para que también pudiera promover los objetivos de investigación del gobierno comunista chino y promover sus propios intereses comerciales ”, dijo el fiscal federal Lawrence Keefe para el distrito norte de Florida. 

Cada cargo de fraude electrónico conlleva una sentencia máxima de 20 años de prisión y una multa de 250 mil dólares. Cada cargo vinculado a la realización de declaraciones falsas a una agencia de los Estados Unidos, se castiga según la Ley con una sentencia máxima de cinco años de prisión y una multa de 250 mil dólares.

Yang viajó a China en agosto de 2019 y no ha regresado a los Estados Unidos, abandonando su lugar de trabajo y pertenencias. Hasta el momento no se conoce su paradero, pero carga con una orden de detención que en caso de pisar suelo estadounidense se haría inmediatamente efectiva.

Las acusaciones contra Yang se suman a los tantos casos conocidos de espías chinos trabajando en los Estados Unidos con el propósito de enviar información calificada al régimen comunista chino.

Andrés Vacca-BLes.com