Redacción BLesLuego de que la Corte Suprema de Estados Unidos respaldara la ley provida de Texas el presidente, Joe Biden, y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, reaccionaron en contra de la decisión, lo que motivó al arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, a reprenderlos. 

Cordileone les recordó públicamente que el aborto es “la cuestión preeminente de los derechos humanos de nuestro tiempo”, y declaró que los católicos simplemente no pueden aprobar el aborto, en un artículo del Washington Post del 5 de septiembre. 

“¿Qué podría ser una ‘negación de la unidad y la solidaridad de la raza humana’ más atroz que el aborto? El aborto mata a un ser humano único e insustituible que crece en el vientre de su madre”, escribió Cordileone. 

Y agregó: “Todo aquel que aboga por el aborto, en la vida pública o privada, que lo financia o que lo presenta como una opción legítima, participa en un gran mal moral”.

Asimismo, enfatizó en que matar seres humanos a través del aborto es contrario al cumplimiento de la fe de un buen católico. 

“No se puede ser un buen católico y apoyar la expansión de un derecho aprobado por el gobierno para matar a seres humanos inocentes. La respuesta a los embarazos en crisis no es la violencia, sino el amor tanto para la madre como para el niño”, reiteró.

También recapituló a cuántos bebés no nacidos se les privó de la vida a través del terrible procedimiento, desde el fallo Roe v. Wade de la Corte Suprema de 1973 que lagalizó el aborto en EE. UU. 

“¿Podemos los pastores hablar en voz baja cuando la sangre de 60 millones de niños americanos inocentes clama por justicia? ¿Cuando sus madres están condenadas al silencio, sufriendo en secreto las heridas de la cultura de la ‘elección’?”, manifestó.

Para Cordileone proteger a las madres que se “enfrentan a embarazos en crisis” también es una prioridad, por lo que mencionó algunos de los programas e inversiones que se hacen en su beneficio. 

“El estado está invirtiendo 100 millones de dólares para ayudar a las madres financiando centros de embarazo, agencias de adopción y hogares de maternidad y proporcionando servicios gratuitos que incluyen asesoramiento, ayuda para la crianza de los hijos, pañales, leche de fórmula y formación laboral a las madres que quieran quedarse con sus bebés”, informó.

Las prácticas políticas contradictorias que realizan Biden y Pelosi han sido denunciadas reiteradamente por varios sacerdotes católicos. 

Incluso en el 2019, un sacerdote católico de Carolina del Sur, el padre Robert E. Morey,  negó al entonces exvicepresidente, Biden, el sacramento de la Sagrada Comunión debido a su postura sobre el aborto, citó Breitbart. 

“La Santa Comunión significa que somos uno con Dios, con los demás y con la Iglesia. Nuestras acciones deben reflejar eso. Cualquier figura pública que abogue por el aborto se sitúa fuera de la enseñanza de la Iglesia”, señaló Morey. 

Por otro lado, la prohibición del aborto en Texas supone un golpe para el gobierno de Biden y los demócratas en general, ya que durante su campaña el presidente prometió hacer de Roe “la ley del país” en respuesta a que el Corte Suprema tuviera una mayoría conservadora.

Ahora, varios líderes republicanos junto a sectores conservadores están comenzando a trabajar utilizando como modelo la reciente disposición de Texas, para presentar proyectos de ley similares en sus estados.

La mayoría de los estados republicanos han aprobado restricciones cada vez más estrictas sobre el aborto durante los últimos años, pero gran parte han sido bloqueadas por los tribunales federales tras las demandas realizadas por la poderosa industria del aborto apoyada por políticos progresistas.

José Hermosa – BLes.com

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