Redacción BLesLa nueva alcaldesa de Boston, Michelle Wu, ha facilitado que los empleados estatales tomen licencias pagas luego de haberse practicado un aborto, gracias a un cambio de licencia parental que impulsó.

Por una versión enmendada de la licencia parental que fue votada unánimemente el 15 de septiembre del 2021, firmada dos días después por el alcalde interino, Kim Janey, y que entró en vigencia de manera inmediata, un empleado municipal de la ciudad de Boston puede obtener hasta 12 semanas de licencia paga de su trabajo, tanto si tiene un aborto espontáneo como uno voluntario, acorde a lo que informó el New Boston Post.

“La aprobación de esta ordenanza proporciona un beneficio de licencia parental remunerada a los empleados de la ciudad (padres) en caso de un parto natural por cualquier método, adopción, subrogación y pérdida del embarazo. El expediente n° 0481 también extendería el permiso parental pagado de seis a 12 semanas”, dice la nueva política.

Boston no es el primer lugar en implementar esta controvertida política progresista. En octubre la ciudad de Portland, en Oregon, fue noticia por ser la primera que aprobó la licencia de 3 días por duelo después de un aborto para los empleados.

En cambio por el contrario, Nueva Zelanda puso en vigencia este año una ley que establece  una licencia por duelo para los padres que pierden un bebé por nacer debido a un aborto espontáneo, pero no se aplica si el niño por nacer es matado mediante un aborto. 

El hecho de que el estado otorgue una compensación por duelo en los casos de abortos voluntarios, está reconociendo justamente que hay eliminación de una vida humana dentro del vientre materno. 

Los partidarios de la enmienda justifican la ampliación de la política de licencia parental remunerada en un aborto intencional citando los terribles efectos que enfrenta una mujer cuando pierde a su hijo por un aborto espontáneo. 

En marzo cuando se presentó el proyecto de enmienda, Michelle Wu, quien entonces era concejal, junto a dos colegas pidieron también enmendar el lenguaje en la ley, para que dentro del término “pérdida del embarazo” queden incluidos los abortos espontáneos y también los intencionales. 

El concejal de Boston Essaibi George dijo respecto del aborto en marzo: “Sé que esta es una experiencia física, emocional y mentalmente agotadora que en general se mantiene en secreto, y quienes la experimentan a menudo no pueden obtener la atención que necesitan”.

Entre tanto la concejal liberal Lydia Edwards declaró: “Creo que esto nos hace más equitativos. Esto nos hace más fuertes como ciudad y reconocemos que hay una pérdida del embarazo y que una persona puede, no está obligada (a), pero es posible que deba tomar una licencia para lidiar con eso”.

Por otra parte, como era de esperar, la clínica internacional abortista Planned Parenthood, que lucra con el aborto ganando cifras millonarias, apoyó la política de la recientemente elegida alcaldesa de Boston y de su defensa a la Ley ROE estatal que permite abortos hasta los nueve meses de embarazo.

“La alcaldesa de Boston debe ser un firme defensor de los pacientes de Planned Parenthood y de la salud, los derechos y la libertad reproductiva en la ciudad y más allá”, escribió Planned Parenthood Advocacy Fund of Massachusetts.

Wu en su sitio web, también se jacta de su labor para promover “legislación que garantice el acceso a la atención médica inclusiva para todos los empleados de la ciudad, que prohíbe la discriminación basada en la identidad de género”, otra controversial política empujada por los estados liberales. 

Vanesa Catanzaro– BLes.com

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