Redacción BLes- Aunque el Concejo Municipal de Minneapolis se comprometió a desfinanciar la policía en junio, ahora recapacitó de su promesa y declara que “abolir la policía no es el enfoque correcto”.

Esta declaración la hizo la presidenta del Consejo de la ciudad, Lisa Bender, una de las más convencidas, en junio, de que había que acabar con el departamento de policía, de acuerdo con The Daily Wire del 28 de septiembre. 

Para Bender, que dice ser progresista, desfinanciar a la policía habría significado no ser cómplices de la “supremacía blanca”.

El furor por desfinanciar a la policía surgió con la muerte del afroamericano George Floyd bajo custodia policial el 25 de mayo. Este caso inició una gran oleada de disturbios violentos en muchas ciudades de Estados Unidos.

Mientras el Concejo de la Ciudad debatía la desfinanciación de la policía el aumento de la criminalidad rompió varios récords. 

El 25 de julio, al menos 275 personas habían sido víctimas de disparos en Minneapolis, lo que supera los totales anuales de los últimos 10 años, y el promedio de disparos fue casi un 60% más alto que el de los cinco años anteriores a la misma fecha del año, según el medio local Star Tribune. 

Ante el desbordamiento de la capacidad policial, el jefe de policía, Medario Arradondo y el alcalde, Jacob Frey, pidieron ayuda al FBI, a la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego y al Servicio Secreto, entre otros organismos federales de seguridad.

“El FBI tiene mucha tecnología a su disposición que puede utilizar para ayudar a los departamentos locales”, explicó Kyle Loven, ex agente del FBI, de acuerdo con Star Tribune. 

Algunos grupos de la ciudad acusaron al Concejo de imprudencia al proyectar la abolición de la policía sin tener los planes adecuados para suplir las necesidades de seguridad. 

“El Alcalde y el Consejo necesitan moverse mucho, mucho más rápido en sus compromisos para un cambio transformador. La justicia no puede esperar un año más”, dijo Sheila Nezhad de Reclaim the Block.

La policía no solo atiende los asuntos relacionados con la criminalidad, sino que con frecuencia atiende otros servicios de asistencia social como los de salud mental y la regulación del tráfico vehicular.

Asimismo, respaldan la seguridad en las escuela y universidades, y aun en perturbaciones a la convivencia como podrían ser unos vecinos ruidosos. En algunos lugares también responden a las llamadas de emergencia al 911.

En intentos anteriores por desfinanciar la policía en ciudades como “Memphis y Chicago encontraron que el recorte de los presupuestos de aplicación de la ley no redujo la violencia policial ni produjo relaciones más sanas en los barrios”, reportó The Marshall Project.

José Hermosa-BLes.com