Redacción BLesUn grupo de 12 fiscales generales presentaron una demanda conjunta este lunes 8 de marzo contra la administración Biden por la orden ejecutiva para enfrentar el supuesto “cambio climático” argumentando que además de no tener autoridad para hacerlo, las medidas propuestas destruirán las vidas de cientos de miles de personas.

La demanda, liderada por el fiscal general de Missouri, Eric Schmitt, y a la cual se sumaron los fiscales generales de Arkansas, Arizona, Indiana, Kansas, Montana, Nebraska, Ohio, Oklahoma, Carolina del Sur, Tennessee y Utah, explica según Fox News, que la orden ejecutiva 13990 “tiene el potencial de tener un serio impacto económico en todo el país a través de la expansión del poder regulador federal”.

Es decir, mediante la orden Biden no solo destruirá las economías de los estados con su ambicioso plan para reducir las emisiones de carbono, sino que también pasará por encima de las decisiones de los gobernadores de cómo manejar sus propios estados.

En su orden ejecutiva, el presidente demócrata estableció una un grupo de trabajo para determinar cuales serían los “costos sociales” de las emisiones de gases de efecto invernadero y el desglose es el siguiente: 269.000 millones de dólares para el dióxido de carbono, 990.000 millones de dólares para el gas metano y 8,24 billones de dólares para el óxido nitroso, lo que supone un total de aproximadamente 9.5 billones de dólares.

La demanda dice que “en la práctica, esta enorme cifra se utilizará para justificar una expansión igualmente enorme del poder regulador federal que se entrometerá en todos los aspectos de la vida de los estadounidenses, desde sus coches, hasta sus frigoríficos y hogares, pasando por sus cuentas de supermercado y electricidad”.

El Dr. Schmitt alega que Biden no tiene autoridad para emitir cifras vinculantes sobre el “costo social” de los gases de efecto invernadero que se utilizarán en la normativa federal y que estas regulaciones destruirán la agricultura y la manufactura.

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“En virtud de la orden ejecutiva del presidente Biden, que no tenía autoridad para promulgar, estos trabajadores de Missouri, que han vivido y trabajado esta tierra durante generaciones, podrían quedar en la ruina”, dijo Schmitt en un comunicado de prensa escrito.

Los 9.5 billones de dólares estimados por el grupo de trabajo de Biden, es el costo que tendrán que pagar los estadounidenses como resultado de la actividad industrial, agrícola y de su forma de vida normal.

El plan de Biden sólo destruirá la economía de Estados Unidos

Según Bjorn Lomborg, presidente del Consenso de Copenhague, el plan de Biden es ‘fantásticamente caro y perfectamente inútil’.   

Lomborg explica que aún cumpliendo con todas las metas establecidas por el Pacto de París, al que Biden se volvió a sumar, para el 2070 el mundo solo reduciría apenas un 0.05 grados de calor, algo que incluso sería imposible de medir.

Según Lomborg, el enfoque no es gastar tanto dinero en cortar con las emisiones de gases que no tienen un efecto realmente verdadero, sino invertir en soluciones innovadoras.

“Por ejemplo, la terrible contaminación del aire en Los Ángeles en la década de 1950. No se solucionó pidiendo ingenuamente a la gente que dejara de conducir coches. En cambio, se solucionó mediante la innovación: el convertidor catalítico permitió a la gente conducir más lejos y contaminar poco”, afirmó Lomborg.

Y agregó: “Deberíamos gastar decenas de miles de millones para innovar el precio de la energía verde por debajo de los combustibles fósiles. Gastar billones en recortes de emisiones enormes y prematuros es un enfoque insostenible e ineficaz del Primer Mundo”.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes.com