Redacción BLesEstados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) rechazaron rotundamente el viernes las demandas rusas que solicitaron a la alianza que frene su expansión e impida el ingreso de nuevos miembros, en referencia a Ucrania con quien mantiene un tenso conflicto territorial. 

Tanto el secretario de Estado Antony Blinken como el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, afirmaron que Rusia no tendrá voz sobre quién debería poder unirse al bloque. Y manifestaron nuevamente su determinación contra cualquier “intervención” militar de Rusia en Ucrania, reportó AP News.

Los comentarios de ambos líderes no se limitaron a una simple manifestación de ideales, sino más bien dirigieron una verdadera advertencia indicando que la organización está preparada a responder “enérgicamente” en caso de que Rusia avance con sus tropas sobre Ucrania.

La respuesta viene luego de que el presidente ruso, Vladimir Putin, y otros líderes diplomáticos exigieron que la OTAN no se expandiera a los antiguos territorios soviéticos del este y no abriera nuevas bases militares en esos ex estados soviéticos.

Blinken dijo respecto al tratado que propuso Rusia, que este no es más que una distracción del aumento de fuerzas rusas en la frontera con Ucrania, lo que algunos ven como el anuncio de una posible invasión, tal como sucedió cuando Rusia anexó a Crimea en 2014.

“Quieren llevarnos a un debate sobre la OTAN en lugar de centrarse en el asunto en cuestión, que es su agresión contra Ucrania”, dijo Blinken en un comunicado de prensa, y agregó. “No nos desviaremos de ese tema”.

Por su lado Stoltenberg, también emitió una advertencia a Rusia, reprendiendo a la nación por su solicitud de que la OTAN no admita nuevos países en la organización:

“No vamos a comprometer los principios fundamentales, incluido el derecho de cada nación a decidir su propio camino, incluido el tipo de acuerdos de seguridad de los que quiere formar parte”, dijo Stoltenberg. 

Incorporar a Ucrania a la OTAN implicaría casi con certeza comenzar una guerra en Crimea, dado que, según lo estipulado por la alianza, un ataque a uno de los miembros se considera un ataque a todo el resto, por lo que debe ser respondido. 

Al respecto Stoltenberg aclaró: “Ucrania es un socio muy cercano. Brindamos apoyo a Ucrania. Pero Ucrania no está cubierta por la cláusula de defensa colectiva de la OTAN porque Ucrania no es miembro de la OTAN ”. 

La Casa Blanca manifestó en reiteradas ocasiones su incondicional apoyo a Ucrania. El 31 de enero, el presidente Joe Biden habló con el mandatario ucraniano Volodimir Zelenski y reafirmó su disponibilidad para defender la “soberanía territorial ante la amenaza rusa”. 

Paralelamente, Biden mantuvo una conversación durante 50 minutos la semana pasada con Putin donde le habría dicho que cualquier acción de Moscú contra Ucrania generará sanciones y un aumento de la presencia estadounidense en Europa.

“Le dejé claro al presidente Putin que si él hace cualquier movimiento adicional, si invade Ucrania, tendrá severas sanciones. Aumentaremos nuestra presencia en Europa, con nuestros aliados de la OTAN, y el precio que pagará por ello será muy alto”, dijo Biden a la prensa cuando salía de un restaurante en Wilmington, Delaware, donde pasó las fiestas de fin de año con su familia. 

Por su parte, el presidente ruso afirmó que nuevas sanciones contra Moscú serían “un error colosal”. Durante una conferencia de fin de año habló del conflicto con Ucrania, y aseguró que Rusia no quiere ir a la guerra, que es Occidente el que promueve esta idea, y que el territorio de Ucrania fue ‘históricamente’ ruso y recién con la caída de la Unión Soviética se adjudicó a Ucrania.

Andrés Vacca – BLes.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.