Redacción BLes– La Asociación Médica Estadounidense (AMA, por sus siglas en inglés) junto a la abortista Planned Parenthood y la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), se encuentran presionando ante la Corte Suprema de EE. UU., para bloquear una regla de la administración Trump que demarca un límite entre el aborto y la planificación familiar.

A comienzos del 2019, la administración Trump emitió una regla destinada a bloquear los fondos para las clínicas de planificación familiar financiadas por los contribuyentes que ofrecen servicios de aborto para mujeres y niñas.

Según informó Breitbart News, la denominada “Regla para proteger la vida” prohíbe el uso de fondos para “realizar, promover, recomendar o apoyar el aborto como método de planificación familiar”.

Para el mes de abril de 2019, el juez Michael J. McShane del Tribunal de Distrito de EE. UU. Para el Distrito de Oregón, designado por Obama, bloqueó la regla de la administración del presidente Trump.

No obstante, para agosto del mismo año, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito impidió su prohibición, llevando a que la abortista Planned Parenthood se retirara como un plan de planificación familiar del programa conocido como Título X, según Breitbart News.

Ahora los mencionados grupos defensores del aborto han pedido a la Corte Suprema de Justicia que “corrija” a la Corte de Apelaciones de EE. UU. por la decisión del noveno circuito de permitir la regla de Trump, que prohíbe a las clínicas de planificación familiar financiadas por los contribuyentes, conversar sobre el aborto.

La medida se presenta en un momento en que el tribunal supremo cuenta con una vacante dejada por la desaparecida jueza Ruth Bader Ginsburg que eventualmente podría ocuparla la recién nominada Amy Coney Barrett, conocida por su actitud conservadora en temas como el aborto.

Como señala Breitbart News la AMA, respaldó la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Obamacare) que muchos consideran como la mayor “extralimitación e interferencia del gobierno en la relación médico-paciente” en décadas.

Por su parte, la Asociación Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos Pro-Vida (AAPLOG), dijo al medio antes citado que “el aborto no es atención médica”.

“Las mujeres merecen una atención médica excelente. El aborto aumenta el parto prematuro en embarazos posteriores, aumenta el riesgo de suicidio, abuso de sustancias, depresión mayor y mortalidad por todas las causas de la mujer, y aumenta el riesgo de cáncer de mama de la mujer si aborta un primer embarazo y retrasa el embarazo a término posteriormente”, dijo el grupo.

César Munera – BLes.com