Redacción BLesLos demócratas de la Cámara de Representantes aprobaron el viernes 24 de septiembre un proyecto de ley, que en caso de aprobarse en el Senado obligaría a todos los estados a legalizar la matanza de bebés no nacidos en abortos sin límites y hasta la fecha de su nacimiento.

Los representantes de la  Cámara votaron 218-211 dando por aprobada la denominada Ley de Protección de la Salud de la Mujer, una legislación que “protegería la voluntad de una persona para determinar si continuar o interrumpir un embarazo, y proteger la capacidad de un proveedor de atención médica para brindar servicios de aborto”, reportó News Week.

La legislación fue votada por la totalidad de los demócratas menos uno de ellos, Henry Cuellar de Texas, que se unió a las filas de los republicanos quienes unánimemente intentaron vetar el proyecto de ley.

Según los promotores de la polémica legislación, habría sido diseñada para codificar el histórico fallo de la Corte Suprema Roe v. Wade, que establece la legalidad del aborto en Estados Unidos. 

Los sectores conservadores, apoyados por el partido republicano, denuncian que la Ley de Protección de la Salud de la Mujer, va incluso mucho más allá de Roe v. Wade, y apunta básicamente a eliminar todas las restricciones sobre el aborto en el país, evitando que los estados promulguen incluso protecciones modestas para los bebés por nacer.

Los límites sobre los abortos tardíos y las prohibiciones sobre los abortos por selección de sexo desaparecerían absolutamente.

La legislación eliminaría también las leyes que protegen a las mujeres y las niñas, incluido el consentimiento de los padres para las niñas menores de edad y las normativas de consentimiento informado que garantizan que las madres reciban información básica sobre el desarrollo de su bebé y los procedimientos a los que se va a exponer antes de someterse a un aborto.

La iniciativa de los demócratas llega luego de que el estado de Texas proclamara una legislación histórica conocida como Ley de Latidos del Corazón, la cual prohíbe cualquier práctica abortiva luego de que se detecten latidos en el corazón del bebé por nacer.

El asunto del aborto ha logrado generar una profunda grieta política en los Estados Unidos entre sus detractores, generalemente ligados a los sectores más conservadores y republicanos, y los defensores del aborto, asociados a los demócratas y sectores de izquierda radical.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a pesar de haber dicho que cree en Dios y declararse como cristiana, defendió el jueves el proyecto de ley demócrata argumentando que Dios le da a las personas “libre albedrío para cumplir con nuestras responsabilidades”.

Por otro lado el arzobispo Salvatore Cordileone calificó el proyecto de ley como un “verdadero mal” y dijo en referencia a los políticos en favor del aborto que es “vergonzoso que cualquier católico autoproclamado esté implicado en tal mal, y mucho menos que lo defienda”.

Por su lado, el expresidente Donald Trump, dijo durante una entrevista a Christian Broadcasting Network (CBN) el viernes, que los católicos romanos están “muy enojados” con el presidente Joe Biden por el apoyo declarado de la administración a un proyecto de ley a favor del aborto.

“Si miras sus políticas, y si miras lo que le está haciendo a la religión y la religión organizada, si miras lo que está pasando, no sé cómo la Iglesia Católica puede apoyarlo”, dijo Trump

Si bien el proyecto de ley ha generado suma preocupación en los sectores pro vida, es poco probable que sus promotores logren aprobarlo, dado que se espera que encuentre resistencia en el Senado de los Estados Unidos que está dividido en partes iguales entre demócratas y republicanos.

Andrés Vacca – BLes.com

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