Redacción BLesAnte las contundentes críticas efectuadas contra el presidente del Estado Mayor Conjunto, Mark Milley, tras conocerse que durante la administración Trump mantuvo contactos fuera de los protocolares con su homólogo del Partido Comunista Chino (PCCh), finalmente rompió el silencio y defendió sus llamados asegurando que son parte de su trabajo aunque esquivó profundizar sobre el asunto.

Milley ha estado en el centro de las críticas de republicanos, periodistas e incluso colegas militares, luego de que se publicaran los informes que cuentan que realizó al menos dos llamadas al general Li Zuocheng del Ejército Popular de Liberación para asegurarle que Estados Unidos no iba a ir repentinamente a la guerra o atacar a China

En lo que fueron sus primeros comentarios públicos luego de que trascendió la noticia, Milley aseguró que las llamadas fueron “para tranquilizar tanto a los aliados como a los adversarios a fin de garantizar la estabilidad estratégica”, según reportó AP News.

Durante su entrevista con AP News, Milley evitó profundizar sobre el asunto y no dió mayores explicaciones al respecto. Solo ofreció un breve comentario sobre sus dos llamadas con el general del PCCh Li Zuocheng, diciendo que planea una discusión más profunda sobre el asunto en el Congreso cuando deba testificar en una audiencia a finales de septiembre.

“Creo que es mejor que me reserve mis comentarios en acta hasta que lo haga frente a los legisladores que tienen la responsabilidad legal de supervisar el ejército de Estados Unidos”, dijo Milley. “Entraré en cualquier nivel de detalle en el que el Congreso quiera entrar en un par de semanas”.

El escándalo se desató esta semana cuando se publicó un libro escrito por el periodista Bob Woodward y el reportero del Washington Post Robert Costa, en el que se cuenta que Milley supuestamente le dijo a Li que “si vamos a atacar, te llamaré con anticipación. No va a ser una sorpresa”. La llamada generó dudas sobre si estaba socavando la autoridad del entonces presidente Donald Trump y si además su actitud implica un caso de traición a la patria.

Según alega el libro, que busca desprestigiar la imagen del expresidente Trump, Milley habría realizado las llamadas porque temía que Trump llevara a cabo una acción militar durante los últimos días de su presidencia, lo cual obviamente no sucedió.

El ex presidente Trump fue uno de los tantos que durante las últimas horas criticaron con dureza el accionar de la autoridad militar y dijo que si los informes sobre las llamadas de Milley son precisos, el general debería ser acusado de traición a Estados Unidos.

Trump y tantos otros aprovecharon la oportunidad para criticar a Milley también por su responsabilidad en la caótica y apresurada retirada militar de Estados Unidos en Afganistán.

El jueves 16 de septiembre un grupo de 27 republicanos de la Cámara de Representantes solicitó al secretario de Defensa, Lloyd Austin, que realice una investigación formal sobre el general Milley por su comportamiento durante la administración Trump, alegando riesgos para la seguridad nacional.

“Por la seguridad de nuestra Nación, debe investigar formalmente al general Milley. Ahora tiene una carta exigiendo una investigación formal del Artículo 15-6. No importa cuántas estrellas haya sobre sus hombros, nunca está por encima de su juramento de apoyar y defender la Constitución”. 

Andrés Vacca – BLes.com

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