Redacción BLes– Los senadores estadounidenses Ron Johnson (R-Wis) y Chuck Grassley (R-Iowa) han acusado a la directora de la CIA, Gina Haspel, de retener documentos de inteligencia relacionados con la investigación llevada a cabo por el FBI sobre la supuesta injerencia del gobierno ruso en la campaña presidencial de Donald Trump en 2016.

Los legisladores republicanos redactaron una carta señalando que los funcionarios de la agencia de inteligencia se habían negado a participar de una llamada telefónica programada para hablar sobre la solicitud de los documentos, según informó Daily Caller.

Johnson y Grassley, quienes presiden el comité de Seguridad Nacional y de Finanzas del Senado respectivamente, habían pedido con anterioridad a Haspel los documentos relacionados con la investigación del FBI conocida como Crossfire Hurricane, sin respuesta alguna.

“Más de dos meses después, todavía no hemos recibido ninguno de los registros solicitados que detallamos en esa carta”, escribieron los senadores, quienes enviaron una petición el 28 de julio solicitando cualquier documento de la CIA proporcionado al FBI.

Entre los documentos previamente solicitados se requería cualquier información relacionada con el autor del expediente, Christopher Steele, la fuente del FBI, Stefan Halper, y los asistentes de campaña de Trump, Carter Page y George Papadopoulos.

Como indica el Daily Caller, así mismo los funcionarios procuraron buscar cualquier información relacionada a los vínculos que tuviera la CIA con los abogados de la firma que representó a la candidata Hillary Clinton y a la Convención Nacional Demócrata en la campaña de 2016.

De acuerdo con los senadores republicanos, hasta ahora ellos solo se han reunido una vez con el personal de Haspel para tratar el tema de las solicitudes, sin embargo, dicen que “la CIA no ha presentado un solo documento en respuesta”.

Según la investigación del reconocido periodista Bob Woodward expuesta en su libro Rage, luego de que el fiscal general William Barr anunciara la investigación sobre los verdaderos fines de la revisión de las agencias de inteligencia respecto a la campaña presidencial del entonces candidato Trump, Haspel agendó una cita con el entonces director de Inteligencia Nacional, Dan Coats.

Acorde a lo informado por el Washington Examiner, ambos argumentaron que las agencias de inteligencia habían sufrido un fuerte golpe tras el anuncio de la investigación, cuestionando las intenciones de Barr al querer seguir adelante con la investigación.

Para Haspel, la investigación tendría un efecto negativo en la moral de la CIA, y algunos de sus empleados se preguntaban si necesitaban un abogado, según detalló Woodward en su libro.

Si bien el fiscal general fue enfático en la necesidad de avanzar en la investigación, dado que había aspectos que aún no habían sido investigados en la revisión del fiscal federal John Durham, asegurando que no sería disruptiva, Haspel no estuvo de acuerdo y dijo que sería como un Mueller 2.0 y una “pesadilla” para la CIA.

No obstante, tanto Haspel como Coats prometieron brindar al Departamento de Justicia cualquier documento que fuera necesario debido a una orden presidencial, de acuerdo con el Washington Examiner.

Recientemente se ha dado a conocer nueva información relacionada con irregularidades en el FBI, incluyendo nuevas revelaciones sobre la colusión de la campaña de Hillary Clinton con Rusia, que detalla el conocimiento que tenía el gobierno ruso sobre las intenciones de la exsecretaria de Estado de difamar a Trump en las elecciones del 2016.

“Me dijeron que es Gina Haspel personalmente quien está bloqueando la desclasificación continua de estos documentos que mostrarán al pueblo estadounidense la verdad de lo que realmente sucedió”, dijo el cofundador del portal informativo The Federalist, Sean Davis.

Según Davis, Haspel ocupaba el puesto de jefe de la estación de la CIA en Londres bajo el ex director de la CIA John Brennan durante las elecciones del 2016, vinculando la actividad de Haspel con el trabajo del agente de inteligencia británico Christopher Steele, creador del expediente que utilizó fuentes anónimas para afirmar que Rusia interfirió en la campaña de Trump.

Haspel era para entonces el vínculo principal entre Washington y Londres, afirmó Davis, de acuerdo con The Federalist.

César Munera – BLes.com