El debate presidencial entre los candidatos Guillermo Lasso y Andrés Arauz expuso cómo este segundo no solo tiene afinidad ideológica con Nicolás Maduro sino también se expresa en su forma de actuar.

Al menos 5 millones de venezolanos han escapado del hambre y la persecución del régimen, de los cuales alrededor de medio millón está en el Ecuador.

Frente a esta crisis humanitaria, la moderadora del debate preguntó qué haría cada candidato. Guillermo Lasso abiertamente llamó «narcodictadura» al régimen de Maduro y afirmó la necesidad de combatirlo. Además increpó a su rival, Arauz, para que lo denunciara de igual manera. Pero fue incapaz de denunciar a su aliado. Por el contrario, anunció que con él en el poder, Ecuador sería amigo de todos.

De hecho, el candidato Lasso destacó cómo Arauz hizo el mismo gesto que Chávez y Maduro, al ondear la copia miniatura de la Constitución.

«Cuando sacas ese libro chiquito de la Constitución, se te ve muy parecido a Nicolás Maduro y Hugo Chávez. Es lo que queremos evitar», exclamó Lasso.

Vale señalar que el socialismo del siglo XXI en ambos países cambió la Constitución, de modo que los referentes políticos que aparecen con ellas están validando ese cambio.

Por su parte, Arauz acusó a Lasso de jugar con el miedo de que Ecuador podría convertirse en Venezuela, también lo señaló de vivir en el pasado, incluso hizo alusión a la Guerra Fría, del enfrentamiento entre el socialismo y el capitalismo.

Ciertamente una de las grandes diferencias que evitó que Ecuador cayera en la miseria sufrida por Venezuela, aún después de una década bajo un gobierno socialista, fue la economía dolarizada, lo cual impedía al Gobierno la posibilidad de imprimir dinero y por ende devaluarlo.

Arauz amenazó con desdolarizar la economía, ahora se retracta

Arauz afirmó su compromiso para defender la dolarización. No obstante, en múltiples ocasiones declaró que iba a desdolarizar la economía.

Lasso sacó una copia de un escrito donde Arauz hablaba de una «desdolarización buena».

Como miembro del Gobierno de Rafael Correa, su padrino ideológico y político, Arauz tiene responsabilidad en la persecución que hubo por más de una década en el Ecuador contra los opositores.

«Correa es Chávez y Arauz es Maduro»

Por ejemplo, la pareja del candidato indigenista «Yaku» Pérez, Manuela Picq, fue deportada del Ecuador bajo la gestión de Correa, no sin antes ser brutalmente golpeada.

Si bien Arauz aclaró que se debe aprender de los errores del pasado, subestimó el caso de violencia hacia Manuela Picq.

En respuesta a los ataques contra ella, «Yaku» Pérez acusa que «Correa es Chávez y Arauz es Maduro«. Pérez también fue perseguido y maltratado por el gobierno del socialismo del siglo XXI.

Uno de los temas abordados en el debate fue la prevención de la violencia contra la mujer, tema que Lasso aplicó para demostrar cuan poco eran respetadas bajo el Gobierno de Rafael Correa y por ende con el aval de Andrés Arauz.

La persecución contra los indígenas

Lourdes Tibán, parlamentaria indígena, fue arrastrada por las calles por simpatizantes del oficialismo.

Lasso también destacó la muerte de Bosco Wisuma, un dirigente indígena asesinado bajo el régimen de Correa.

Pero sobre todo cuando Arauz quiso mostrarse como ambientalista, Lasso destacó cómo el gobierno del cual fue parte cometió el delito de etnocidio al destruir el hábitat natural de las poblaciones del Yasuní.

Dada la persecución sufrida por la población indígena bajo el mando de Maduro, en particular contra los pemones que limitan con Brasil, se puede observar el paralelo.

Arauz pretende volver a UNASUR

Por último, Andrés Arauz y Nicolás Maduro comparten un proyecto común: el socialismo del siglo XXI. Para ello, desde Bolivia, Arauz relanzó la campaña de integración regional, especialmente la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Allí aplicaron el término enarbolado por Correa y sus seguidores, «revolución ciudadana«, el cual Arauz cree que dará un nuevo impulso a la cooperación entre los países.

Mamela Fiallo Flor – Panampost.com