Redacción BLesEl pasado 5 de mayo, el presidente Joe Biden emitió una proclamación en honor a la celebración del jueves del Día Nacional de Oración. Lo que ha llamado particularmente la atención, es que a pesar de que se trata de un tema tan sagrado para los creyentes,  no mencionó a «Dios» ni una sola vez.

En cambio, el presidente mencionó “injusticia racial” y “justicia racial”, e incluyó una referencia a la “amenaza del cambio climático”.

«La oración ha nutrido a innumerables almas y ha impulsado movimientos morales, incluidas las luchas esenciales contra la injusticia racial, el trabajo infantil y la violación de los derechos de los estadounidenses discapacitados», dice la proclamación.

¿Era necesario llevar la discusión y la agenda racial y divisoria del partido demócrata a una proclamación tan seria?

Según el sitio web de la organización National Day of Prayer, «El Día Nacional de Oración es una celebración anual que se celebra el primer jueves de mayo (esta vez fue el 6 de mayo) e invita a personas de todas las religiones a orar por la nación».

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El día «fue creado en 1952 por una resolución conjunta del Congreso de los Estados Unidos y promulgado por el presidente Harry S. Truman».

A pesar de que Biden dice que es católico practicante, en realidad se ha manifestado a favor del aborto, de la ideología de género y de otras tendencias modernas que están muy alejadas de los valores de la iglesia ortodoxa.

Contrastes

En mayo de 2020, el entonces presidente Donald Trump emitió una declaración para el Día Nacional de Oración. Trump mencionó a «Dios» 11 veces.

«Como una nación bajo Dios, compartimos un legado de fe que nos sostiene e inspira y una herencia de libertad religiosa», expresó.

En el discurso de su investidura el 20 de enero de 2017, nombró 4 veces a Dios y una vez al Creador Todopoderoso, mientras que Biden ignoró al Creador totalmente.

En su primera proclamación del Día de Acción de Gracias en 2017, el presidente Trump pidió a los estadounidenses que “buscaran la protección, la guía y la sabiduría de Dios” y reconoció al Todopoderoso como la raíz de las bendiciones de la nación una vez más. 

Desde su fundación, Estados Unidos y su sociedad han puesto a Dios de primero en todo lo que han hecho. No en vano el lema oficial de los Estados Unidos es «In God we trust» (En Dios confiamos). 

De acuerdo con Pew Research Center, entre 2018-2019 al menos el 65 % de los americanos se consideraba cristiano.

¿Cómo fue en la Administración Obama?

El expresidente Obama se mostró abiertamente opuesto a los sentimientos religiosos de las tradiciones espirituales judeo cristianas y de hecho asistió a muy pocos servicios religiosos durante su mandato.

De acuerdo con la organización independiente histórica y religiosa Wallbuilders, el expresidente Obama ha despreciado las religiones católicas, protestantes y judías en Estados Unidos, razón por la que lo califican como anti-bíblico.

La organización denuncia que Obama ha favorecido la religión islámica especialmente, en muchos casos en detrimento de la tradición cristiana estadounidense. 

El 19 de octubre de 2010 Obama comenzó a omitir deliberadamente la frase sobre “el Creador” al citar la Declaración de Independencia, una omisión que ha hecho en no menos de siete ocasiones. 

La conclusión de muchos es que expresidente Barack Obama es un musulmán oculto, aunque oficialmente se presente como cristiano protestante, incluso algunos mencionan que es seguidor de Mahoma, tal como lo sugirió el presidente Trump.

Estados Unidos tiene una larga historia de valores centrados en el cristianismo y en la fe, que la izquierda ha tratado de doblegar, sin embargo las tradiciones aún siguen vivas en la mayoría de los hogares estadounidenses. 

Celeste Caminos – BLes.com