Ron Paul, el reconocido dirigente del Partido Republicano, volvió a criticar fuertemente a la Reserva Federal pidiendo una inmediata auditoría y posterior disolución del organismo. En caso de que no se logre el cierre de la entidad emisora de dólares americanos, el exmiembro de la Cámara de Representantes vaticinó que Estados Unidos terminará en un autoritarismo.

En una columna publicada el lunes en el Ron Paul Institute for Peace and Prosperity, el dirigente de 84 años aseguró que el banco central de Estados Unidos, el cual es una entidad independiente del gobierno y cuyos accionistas son los principales bancos del mundo, es el responsable de crear una cada vez mayor desigualdad económica en el país, lo que terminará derivando en la mayor crisis de su historia.

El mecanismo que beneficia solo a unos pocos

En primer lugar, Paul describe que la Reserva Federal, manipula el suministro de dinero comprando y vendiendo títulos del gobierno.

“Esto significa que cuando la Reserva Federal decide inyectar dinero en la economía, lo hace poniéndolo en los bolsillos de los inversionistas ricos”, explica en su columna titulada “¿La Reserva Federal causará los próximos disturbios?”.

Estos inversionistas, dice Paul, suelen tener conexiones estrechas con los políticos y pueden gastar el nuevo dinero obtenido antes de que la emisión resulte en una inflación generalizada.

La creación de las burbujas financieras

Asimismo, los “individuos ricos”, como los describe Paul, también tienden a estar entre los primeros en invertir en las burbujas financieras que se forman cuando la Reserva Federal distorsiona los tipos de interés, que son el precio del dinero. Lo cual, nuevamente, les permite salir claramente beneficiados cuando la burbuja se empieza a inflar.

“Estos inversores pueden perder algo de dinero cuando la burbuja estalla, pero estas pérdidas suelen ser superadas por sus ganancias”, explica el expresidente del Subcomité de Política Monetaria Interior.

Por el contrario, la clase media y trabajadora no corre la misma suerte, ya que, como ha demostrado la historia, luego de que estalla una burbuja deviene una crisis económica que incrementa el desempleo, el desahorro y la ejecución de hipotecas, entre otras consecuencias sociales.

Y si bien en estos casos suele aparecer el Estado con políticas fiscales expansivas, estos sectores “tampoco se beneficiarán tanto como los ricos y bien conectados”.

Otro aspecto que no es tan visible para el común de la población es la persistente caída del nivel de vida, año tras año, producto de la emisión y por ende devaluación del dólar.

“Esta es la razón por la que tantos americanos dependen de las tarjetas de crédito para cubrir los gastos rutinarios”, ejemplifica Paul apuntando que es tal la magnitud del financiamiento a través del crédito, que la deuda total de las tarjetas de crédito en EE. UU. en la actualidad es de casi un billón de dólares.

Los políticos también se benefician

Hay otro sector social que, según el dirigente libertario, sale ampliamente beneficiado del sistema de dinero fiduciario: la corporación política.

Cuando la Fed emite dólares para comprar deuda del Gobierno, le permite a la dirigencia política de turno “aumentar masivamente el bienestar y los gastos de guerra sin aumentar los impuestos a niveles políticamente inaceptables”.

“El pueblo paga por el estado de bienestar a través de la inflación oculta y regresiva de la Reserva Federal”, explica Paul.

Asimismo, destaca que las bajas tasas de interés también benefician a la dirigencia política, ya que cuanto más se acerquen a cero, el gobierno federal deberá pagar menos intereses por la deuda emitida.

La próxima crisis y… ¿el fin de la Reserva Federal?

Como ejemplo de este crecimiento exponencial de la emisión de la Reserva Federal, Paul destaca lo que ocurrió en los últimos meses: la oferta de dinero aumentó alrededor de un billón de dólares desde mediados de abril hasta principios de junio.

En comparación, en todo el año 2019 la oferta monetaria creció 921.000 millones de dólares.

De esta forma, Paul sostiene que el sistema fiduciario está alcanzando su fin, y a esta altura la emisión descontrolada de dinero no está haciendo más que devaluar el valor del dólar y empeorar el nivel de vida del común de la gente.

“La próxima crisis será probablemente desencadenada por el colapso del valor del dólar y el rechazo del estatus de moneda de reserva mundial del dólar”, afirma sosteniendo que el “colapso económico” será peor que la Gran Depresión.

“Esto resultará en una violencia generalizada junto con la represión gubernamental de las libertades, acelerando el deslizamiento de EE. UU. hacia el autoritarismo”, alerta Paul destacando que solo hay una manera de evitar tal desenlace:

“La única manera de evitar esto es que el Congreso haga drásticos recortes en el gasto (…) y auditar y luego terminar con la Reserva Federal”.