Redacción BLesMientras avanzan las investigaciones sobre el brutal asesinato del que fue víctima el presidente de Haití, Jovenel Moïse, las autoridades de Haití anunciaron la detención del médico residente en Florida, EE. UU., Christian Emmanuel Sanon, como posible autor intelectual del magnicidio. 

El director general de la Policía Nacional de Haití, Léon Charles anunció: “Cuando se bloqueó el avance de los bandidos, la primera persona a la que llamaron fue Emmanuel Sanon”, según la Haiti Libre del 11 de julio. 

Charles adelantó que el motivo del crimen sería “político”, lo que se consideraba como una primera hipótesis, en declaraciones ante una rueda de prensa. 

Los informes señalan que Sanon trató con una empresa de seguridad ubicada en Estados Unidos la contratación de los autores materiales del crimen.

También, que Sanon había ingresado al país junto con mercenarios colombianos encargados de su seguridad personal y la de su empresa, en un vuelo privado a principio del mes pasado, informó el medio colombiano El Tiempo. 

Sanon es el tercer haitiano implicado en el feroz delito. Los otros dos: James Solages, de 35 años, y Vincent Joseph, de 55, le dijeron a un juez que fueron contratados como traductores.

Solages, había sido jefe de los guardaespaldas de la Embajada de Canadá en Haití, informaba una de las entradas en su cuenta de Facebook, que fue eliminada. 

También era un “ávido y ruidoso partidario del expresidente de Haití, Michel Martelly”, fundador del Partido de los Calvos de Haití (PHTK) de Moïse, según Tony Jean-Thénor, líder de la organización popular Veye Yo en Miami.

La investigación señala que Solages podría conducir a otros posibles autores intelectuales del asesinato. Estos serían al menos dos oligarcas haitianos, de acuerdo con Zerohedge.

Solages también trabajó como guardia de seguridad para Reginald Boulos y Dimitri Vorbe, dos miembros prominentes de la pequeña burguesía de Haití, inicialmente amigos de Moïse, pero luego convertidos en sus enemigos enconados. 

El periodista Kim Ives dijo al respecto: “El empleo de Solage por parte de Boulos y su centralidad en la operación parece confirmar el creciente consenso popular en Haití, de que este controvertido comerciante convertido en político fue el principal respaldo del asesinato de Moïse”.

Esta teoría toma fuerza porque los mercenarios utilizaron nueve vehículos Nissan Patrol nuevos y sin matrícula, posiblemente del concesionario Nissan propiedad de Reginald Boulos. 

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Por otro lado, Vorbe es directivo de la Société Générale d’Énergie SA, una gran empresa privadas de energía en Haití, que tenía un trato de favor en el suministro de energía a la red de energía que Moïse, hasta que el negocio se complicó en contra de Vorbe. .

Del mismo modo, la Policía investiga a los responsables de la seguridad del presidente Moïse, a fin de determinar “el grado de implicación de cada uno”.

Uno de los que se encuentra en el “ojo del huracán” es Dimitri Herard, jefe de la Unidad de Seguridad General del Palacio Nacional. 

Herard era una de las personas más responsables de la seguridad del presidente, de acuerdo con su cargo, y los rumores los señalan como participante del crimen. 

Además, está siendo investigado por el gobierno de Estados Unidos por tráfico de armas, según el Center for Economic and Policy Research (CEPR), de acuerdo con Zerohedge. 

Aunque todo lo anterior es todavía materia de investigación, sin que se hayan revelado pruebas contundentes, “existe un consenso cada vez mayor de que Reginald Boulous, contra quien se dictó una orden de detención la semana pasada, pagó a los mercenarios”, según Ives.

Y agregó: “Parece cada vez más evidente que el sector de la burguesía haitiana, con el que Jovenel Moïse estaba en guerra, está íntimamente relacionado con su asesinato”.

José Hermosa – BLes.com