Redacción BLes– El estratega político demócrata Damien Thaddeus Jones denuncia una red de fraude electoral masivo en el condado de Harris, Texas, supervisada por Dallas Jones, quien fue el director político de la campaña del candidato demócrata presidencial Joe Biden en el estado.

Las pruebas fotográficas y las declaraciones juradas justifican aún más las demandas presentadas por el presidente, Donald Trump, en defensa de la transparencia electoral en Estados Unidos, de acuerdo con National File del 23 de diciembre. 

Según las investigaciones de 20 abogados privados, los demócratas utilizaron varios capitanes, entre los que se encontraba Dallas Jones, a cargo de decenas de recolectores de votos pagados actuando. La recolección de votos es un delito de segundo grado según el Código Electoral de Texas.

De hecho, Dallas Jones fue interrogado por el FBI y despedido por la campaña de Biden después de estar implicado en una operación ilegal de recolección de votos, de acuerdo con National File.

Es de considerar que el condado de Harris es el tercero de mayor tamaño de EE. UU., con cerca de 2.5 millones de votantes, de allí el impacto crucial de los resultados electorales obtenidos en él sobre los resultados en todo el país. Sus dirigentes son predominantemente demócratas. 

En el audio siguiente Thaddeus Jones explica sus interacciones con Dallas Jones. 

Entre los recursos fraudulentos utilizados para obtener votos para Biden, los recolectores contratados recogían las boletas para ser enviadas por correo de los asilos de ancianos, de los centros para desamparados, o de puerta en puerta en los barrios pobres, a menudo vestidos como trabajadores del Censo. 

Simultáneamente ofrecían tarjetas de regalo de 50 dólares frente a las tiendas pidiendo a la gente que tomara las boletas por correo, adquiridas de los votantes de los grupos mencionados antes, para que las firmaran y enviaran por correo desde una oficina de correos local. 

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Como parte del procedimiento delictivo, se guardaban las boletas por correo en varios lugares donde la gente falsificaba las firmas.

También se denunció que un juez y el personal de la comisaría de Houston usaron una gran cantidad de licencias de conducir en su poder, para permitir que la gente votara ilegalmente en una ventanilla de votación desde un coche, creada por la pandemia del Coronavirus.

Un veterano de más de 30 años, oficial de paz de Texas y observador electoral voluntario del candidato Andre Hines, Raymond T. Stewart, declaró sobre este delito. 

“Observé varias rarezas pero la más preocupante fue una mesa entre las mesas de firmas Uno y Tres. En esa mesa había una gran pila de licencias de conducir de Texas. El personal entraba desde la cabina de votación del autocine y escaneaba la licencia de conducir de alguien de afuera, tomaba un boleto y regresaba afuera”, dijo Stewart.

Las pruebas se presentaron al fiscal local, Kim Ogg, quien recibió financiación política de organizaciones financiadas por Soros en su elección de 2018.

La lista de fraudes descubierta por los investigadores es aún más larga. El detective Charles F. Marler, incluye en sus declaraciones lo siguiente:

“Otro testigo me ha declarado que un empleado de la Comisión Ellis, Tyler James, se ha jactado de que podía garantizar que la operación de recolección de votos ilegales, con la ayuda de las boletas de correo masivo, podría cosechar 700.000 boletas ilegales”, citó National file. 

Por otro lado, el presidente Trump informó a los estadounidenses sobre los esfuerzos que está llevando a cabo junto a su equipo de campaña, para impugnar los resultados de las elecciones 2020, el 22 de diciembre. 

A pesar de la abrumadora cantidad de delitos electorales cometidos, el nivel de confianza sobre el logro de la reelección es muy alto, y se confían en que los recursos legales sean atendidos oportunamente, respetando la voluntad electoral de los ciudadanos.

José Hermosa – BLes.com

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