Ashli ​​Babbit, una veterana con 14 años de experiencia, falleció tras un disparo el pasado 6 de enero. Otras tres personas murieron por causas diferentes como infartos o sobredosis según el informe oficial de la oficina forense.

De las muertes ocurridas el pasado 6 de enero durante el ataque al Capitolio, solo una calificó como asesinato. Así lo anunció oficialmente la Oficina del Médico Forense Jefe del Distrito de Columbia.

El informe revela las causas de muerte de cuatro de las personas: Roseanne Boyland, de 34 años, murió por intoxicación con anfetaminas; Kevin Greeson, de 55 años, murió de ataque al corazón, al igual que Benjamin Phillips de 50 años; Ashli ​​Babbit, de 35 años, fue la única que murió por asesinato, tras recibir un disparo en la parte anterior del hombro izquierdo. La causa de la quinta muerte, el oficial Brian Sicknick, está pendiente por determinar.

Lo que ocurrió en enero durante la certificación de Biden se convirtió en todo un suceso. Esto sirvió como instrumento político en torno a las supuestas responsabilidades y la búsqueda de culpables. Los demócratas en el Congreso, como las congresistas Alexandria Ocasio-Cortez y Cori Bush, señalaron a varios congresistas republicanos sugiriendo su influencia en los hechos. Entre sus peticiones estaba investigarlos y expulsarlos por buscar la «insurrección supremacista blanca».

Sin embargo, el resultado del informe forense descarta que el total de muertos en el ataque al Capitolio hayan ocurrido por homicidio. El panorama había sido adelantado por el jefe de la Policía de Washington DC, Robert Contee. Este afirmaba que Greeson y Boyland perdieron la vida por «emergencias médicas».

Policía que disparó no está identificado

Lo que sucedió Ashli ​​Babbit, una veterana con 14 años de experiencia, fue causalmente registrado por un activista de Black Lives Matter llamado John Earle Sullivan. Él fue detenido un día después, aunque no fue acusado por entrar ilegalmente al Capitolio.

El joven de 25 años fue interrogado sobre lo que vio durante el incidente. Allí, relató haber estado cerca de la veterana. «Recuerdo mirarla a los ojos y ver la falta de vida y comprender que estaba muerta», dijo.

Le recomendamos:

Supuestamente Babbit recibió el disparo de un oficial de la policía del Capitolio. Sin embargo, se desconoce la identidad del funcionario. El detalle parece haberse desvanecido entre en los medios estadounidenses.

La mujer de 35 años ingresó al Capitolio luego que Zachary Alam, otro participante la protesta, rompiera el vidrio de una ventana con un casco negro.

“Los manifestantes no trataban de quemar nada, no trataban de romper nada. Su principal motivo era entrar a las Cámaras”, dijo Sullivan a la KUTV a quien posteriormente le aclaró que pudo ingresar al Capitolio a través de una ventana rota.

2300 soldados siguen en el Capitolio

Las consecuencias del hecho y de los muertos durante el ataque al Capitolio resonaron en todo el país y llegaron a involucrar al expresidente Donald Trump, que salió absuelto del juicio político por «incitar a la insurrección». Ese mismo 6 de enero quedó decretado el toque de queda en Washington. Mientras tanto, la certificación de votos quedó detenida hasta que el incidente cesó.

Alrededor del Capitolio aún siguen en continua vigilancia unos 2300 soldados, la decisión de tenerlos allí se mantendrá hasta el 23 de mayo de este año, de acuerdo con un anuncio del Pentágono.

«Los funcionarios del Departamento de Defensa trabajarán con la Policía del Capitolio para reducir gradualmente la presencia de la Guardia Nacional según lo permitan las condiciones», informó el secretario de Defensa, el general Lloyd Austin.

Oriana Rivas – panampost.com