Redacción BLesSegún un informe construido basado en testigos presenciales, Cuba estaría nuevamente protagonizando un escándalo mundial al confirmarse que el Partido Comunista Cubano estaría encerrando en campamentos ilegales a enfermos con el virus PCCh. Según las denuncias las condiciones y los servicios de los llamados “centros de aislamiento” son pésimas y los internos estarían siendo obligados a recibir tratamientos antivirales no probados.

La Global Liberty Alliance (GLA), un grupo de defensa de los derechos humanos que se centra en la asistencia legal a los disidentes políticos, verificó los continuos informes de ciudadanos cubanos que son obligados a internarse en “centros de aislamiento” cuando se sospecha que son portadores del virus PCCh. 

El campamento cuya existencia fue confirmada por la organización, al igual que las pésimas condiciones de sanidad en que se encuentra, está ubicado en el centro de Santa Clara.

Según informó la GLA, una persona ligada al Ministerio de Salud Pública de Cuba confirmó que personal de sanidad concurre frecuentemente a las casas de los vecinos golpeando las puertas, preguntando cuántas personas viven en cada casa y si están experimentando síntomas respiratorios o fiebre asociados al virus PCCh.

Los casos sospechosos de poseer el virus están siendo transportados a un ‘centro de aislamiento’, que es una escuela mínimamente acondicionada. Se aíslan por 5 días, se les da la prueba de PCR COVID-19, y si dan positivo, se envían al Hospital Militar. Si dan negativo, deben permanecer 5 días más antes de volver a realizar la prueba de PCR.

El informe corroboró revelaciones anteriores de medios independientes cubanos acerca de que los “centros de aislamiento” son campamentos precarios donde los posibles pacientes con el virus se mantienen lo suficientemente cerca como para que el virus se estuviera propagando dentro de las instalaciones.

Las denuncias también informan que las autoridades proporcionaron alimentos casi incomibles a las personas obligadas a permanecer allí. Cubanet, un medio en línea disidente, publicó fotografías de una de las “comidas” en un campamento en La Habana que parecía presentar dos huevos duros, un trozo de tubérculo hervido y arroz blanco.

“Un ejemplo de la comida que dan el centro de aislamiento de la UCI (Universidad de Ciencias Informáticas), en La Habana”, dice el tuit de Cubanet.

 

Le recomendamos:

Pero entre las revelaciones más alarmantes del informe GLA está el hecho de que el gobierno cubano está utilizando tratamientos con interferón no probados en personas infectadas con el virus y luego, son trasladadas desde las instalaciones escolares convertidas en campamentos sanitarios hacia el hospital militar.

“Los acompañantes de personas con COVID negativos reciben gotas de Nasalferon dos veces al día para ‘prevenir el contagio’, mientras que los pacientes COVID positivos reciben inyecciones de interferón”, detalla el informe de GLA.

Los medios estatales cubanos están promocionando desde hace semanas los tratamientos con interferón nasal (Nasalferon), el cual estaría siendo aplicado en forma obligatoria a las personas infectadas.

La presidencia de Cuba informó mediante un tuit que el nuevo protocolo contra la pandemia incluye la administración domiciliaria de Nasalferon a los contactos y convivientes por personal de la Salud.

 Los interferones son antivirales que pueden generar efectos secundarios adversos en las personas. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que un tipo de interferón, el interferón beta, puede tener algunos efectos positivos en la lucha contra las infecciones del síndrome respiratorio agudo súbito (SARS), una enfermedad causada por un coronavirus diferente. 

Tomando esta consideración, Cuba ha pasado el año pasado promoviendo el uso de un interferón diferente, el Interferón-alfa 2b, contra el virus PCCh, a pesar de la falta de evidencia científica para el tratamiento.

“Cuando el Gobierno de Cuba asegura que el Interferón desarrollado en Cuba cura el coronavirus, está cometiendo un grave delito contra la salud pública mundial, ya que esta droga no solo carece de prueba científica alguna, sino que donde se ha probado ya ha dado resultados negativos”, denunció un grupo de médicos en abril de 2020 en respuesta a la campaña, en un comunicado a través de la organización de derechos humanos Cuban Prisoners Defenders.

Andrés Vacca– BLes.com