EEUU está pagando 24000 dólares mensuales por cada niño migrante no acompañado. Los costos se multiplican con el aumento de indocumentados interceptados en la frontera, que en marzo alcanzó la cifra más alta en 20 años.

La gran cantidad de migrantes que están llegando a Estados Unidos no solo se traduce en números de personas. Los costos que eso conlleva son otro indicador de cómo la crisis fronteriza está afectando la economía estadounidense, dinero que sale de los bolsillos de los contribuyentes.

El último paquete de ayuda aprobado por Joe Biden —por 1.9 billones de dólares— destinaba unos 47500 millones al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés) para atender a niños y familias migrantes. La cifra ha ayudado a cubrir los gastos, pero estos aumentan con el pasar del tiempo.

En enero, 78444 migrantes fueron interceptados en la frontera, pero en marzo el número se elevó a 172.331, por lo tanto, los costos para la Administración aumentan. Una de las primeras cifras que se conoció fueron los 86 millones de dólares que Biden destinó a la contratación de habitaciones de hotel en la frontera para albergar a unas 1200 familias migrantes.

Por otro lado, la Casa Blanca estaría gastando unos 60 millones de dólares semanales para albergar a menores de edad no acompañados, según un reporte reciente de The Washington Post. Es decir unos 240 millones mensuales. No hay datos oficiales, pero lo que sale a la luz da una idea de qué está ocurriendo.

También se necesitan más refugios y voluntarios para atender la crisis fronteriza. A inicios de marzo se supo que el Departamentos de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) estaba buscando voluntarios ante el aumento «abrumador» en la frontera entre Estados Unidos y México.

24000 dólares por niño migrante no acompañado

Unos 290 dólares diarios es el costo por cuidar a un menor de edad en las instalaciones del Departamento de Salud y Servicios Humanos. Pero el costo casi se triplica en albergues de emergencia porque deben ser acondicionados. El monto sube a 775 dólares aproximadamente.

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Alrededor de 8500 niños viven en estos sitios emergentes y 4000 más esperan ser trasladados, según cifras reseñadas por el portal. Para entender las cuentas, hay que saber que un niño migrante no acompañado puede pasar hasta 31 días bajo el cuidado del HHS. Por lo tanto, el país estaría pagando más de 24000 dólares por niño.

Dentro de las cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) aparece la categoría de niños extranjeros no acompañados (UAC) / menores solteros. Para febrero la cifra fue de 9431, en marzo subió a 18890.

A mediados de marzo circularon fotos de las condiciones en las que se encuentran los niños migrantes en una de las instalaciones de albergue temporal en Donna, Texas. Cada una de las ocho carpas dentro del albergue tiene capacidad para 260 personas, pero cuando se tomaron las fotografías, había un sector con más de 400 menores varones no acompañados. Teniendo en cuenta esto último, es de esperar que los costos totales sean aún mayores.

Dinero para el Triángulo Norte

Se ha dicho en reiteradas oportunidades que la crisis fronteriza se originó por las nuevas políticas de Joe Biden. Los propios migrantes han pedido al mandatario estadounidense que los deje permanecer en el país, esperanzados en las reformas.

En marzo, no hubo más remedio que pedirle a los migrantes que no viajaran hasta Estados Unidos. «Puedo decir claramente: ‘No vengan’ (…) No dejen su ciudad o comunidad», dijo Biden en una entrevista con ABC News.

Además de aquella advertencia, el gobierno estadounidense está pagando anuncios de radio para los posibles migrantes, indicando que no deberían hacer el viaje. En total se emiten 30000 mensajes a la semana según explicó a Bloomberg, Roberta Jacobson, coordinadora de la frontera suroeste de la Casa Blanca, quien por cierto anunció que dejará el cargo a fin de mes.

Al mismo tiempo, Estados Unidos está asignando montos a los países del Triángulo Norte para, de alguna manera, mejorar las condiciones de vida y evitar que las personas se vayan. Ricardo Zúñiga, enviado especial del Departamento de Estado al Triángulo Norte, anunció dos millones para una comisión internacional contra la corrupción en El Salvador.

Las reformas de Biden son el adelanto de un proyecto de ley mucho más grande. Se llama U.S. Citizenship Act (Ley de Ciudadanía Estadounidense) y ya fue presentado por legisladores demócratas de ambas cámaras. Para aprobarlo se necesita el respaldo de la Cámara de Representantes y el Senado. Allí se detalla un plan de cuatro años con un costo de 4000 millones de dólares. El tiempo dirá cuánto le costará en total a los estadounidenses esta crisis fronteriza, tomando en cuenta el aumento desproporcionado en el números de personas que llegan a la frontera, superando los presupuestos estimados por las autoridades.

Oriana Rivas – panampost.com