Redacción BLesEl gigante del mercado inmobiliario chino Evergrande, se vio obligado a suspender la venta de acciones en el mercado bursátil este lunes 3 de enero, mientras se enfrenta a una deuda impagable de alrededor de 300 mil millones de dólares.

Evergrande dijo en una presentación a la Bolsa de Valores de Hong Kong que suspendía su actividad comercial a la espera de un “anuncio que contiene información privilegiada”. Esa fue toda la información reportada, lo que provocó una gran incógnita tanto en los mercados como en los medios de comunicación, reportó CNBC.

La compañía tiene alrededor de 300 mil millones de dólares en pasivos totales. Los especialistas mantienen una gran preocupación desde hace varios meses acerca de si un colapso podría desencadenar una crisis más amplia en el mercado inmobiliario de China, perjudicando a los propietarios de viviendas y al sistema financiero en general.

La Reserva Federal de Estados Unidos advirtió el año pasado que los problemas en el sector inmobiliario chino podrían dañar la economía mundial.

Evergrande, es el desarrollador inmobiliario más endeudado del mundo, actualmente está luchando para reembolsar más de 300 mil millones en pasivos, los cuales incluyen casi 20 mil millones en bonos del mercado internacional que las firmas calificadoras consideraron en incumplimiento cruzado el mes pasado después de incumplir los pagos.

La firma incumplió nuevos pagos de cupones por un valor de 255 millones de dólares que vencieron el pasado martes, estos tienen un periodo de gracia de 30 días y se espera que el régimen comunista chino nuevamente ofrezca un salvavidas para evitar un posible colapso.

La empresa ha creado un comité de gestión de riesgos con muchos miembros de empresas estatales, y dijo que se comprometería activamente con sus acreedores, luego de que sus acciones se desplomaran nuevamente la semana pasada tras los incumplimientos de pago.

El conflicto más allá de Evergrande

La crisis del gigante de los negocios inmobiliarios en China, Evergrande, puso de manifiesto una grave situación que afecta no solo a la empresa sino a todo el país asiático. Según recientes informes, China tiene más de 30 millones de casas nuevas sin poder venderse en este momento, dando lugar a cientos de “ciudades fantasma”, completamente endeudadas y sin horizonte alguno de cómo salir del abismo.

Los gobiernos locales no pueden afrontar los costos del crecimiento de sus propias ciudades y en consecuencia surgen escenarios dantescos producto de la falta de mantenimiento, el abandono, la falta de trabajo y la consecuente poca circulación de personas. 

En noviembre de 2021, según reportó el South China Morning Post (SCMP), la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el planificador estatal del régimen chino, anunció que estas “ciudades características” serán evaluadas y podrían incluso cerrarse si no cumplen con un conjunto de criterios, incluido el uso adecuado de la tierra, la deuda asociada y la seguridad.

La iniciativa para desarrollar ciudades características fuera de las megaciudades, se lanzó hace cinco años como parte del impulso de urbanización de China.

En este contexto empresas de desarrollo inmobiliario como Evergrande comenzaron a construir en todo el país y a endeudarse en el mercado local e internacional. En un primer momento aparecieron muchos compradores que permitieron que el negocio continúe en expansión, pero el pronunciado descenso en las tasas de venta de inmuebles alejó a los posibles compradores. 

Muchos de estos pueblos fueron incluso abandonados a mitad de camino de la construcción por falta de financiación, o se han enfrentado a la quiebra por falta de compradores de inmuebles.

Ante esta situación los desarrolladores inmobiliarios se ven imposibilitados para pagar los intereses de deuda, obligando al gobierno a intervenir para evitar un posible colapso financiero.

Andrés Vacca – BLes.com

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