Redacción BLes – Las huellas de destrucción dejadas por el movimiento BLM y el reciente boicot contra alimentos Goya en Estados Unidos, generan un creciente rechazo entre la población que termina volviéndose contra los demócratas, en efecto boomerang.

“Los americanos están hartos y están enojados. Cada vez más, ellos lo rechazarán; las encuestas muestran que la ventaja del candidato demócrata Joe Biden sobre Trump se está reduciendo como resultado”, describe la escritora y columnista Liz Peek en Fox News el 13 de julio. 

Peek enumera algunos de los aspectos que incitan la creciente ira de los estadounidenses, movida también por la deshonestidad de los medios de comunicación liberales y el maltrato al Presidente Donald Trump.

“El repudio a la cultura de la cancelación, el saqueo de vecindarios, la difamación de la historia de nuestra nación, la destrucción de monumentos públicos, los ataques a la policía, estadounidense”, son parte de las acciones repudiables de los izquierdistas. 

Conviene aclarar con respecto a la cultura de la cancelación que se conoce con ese nombre a la tendencia a retirar el apoyo a personas o entidades mediáticas consideradas inaceptables por sus comentarios, acciones, ​o por transgredir ciertas expectativas.

El más reciente acto de la cultura de la cancelación fue el promovido por la representante demócrata de Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, contra el presidente de la procesadora de alimentos Goya, Robert Unanue, porque este expresó su aprecio por el presidente Trump y su gestión, en la Casa Blanca. 

Ocasio-Cortez incitó a sus seguidores a dejar de comprar los productos Goya, llegando incluso a tirarlos a la basura, para indignación de muchos ciudadanos que reclamaban que fueran donados a quienes los necesitaran.

Pronto surgió una iniciativa en favor de Goya que reunió más de 140 mil dólares para comprar los alimentos procesados por la empresa y donarlos a albergues, además del apoyo de muchas otras personas, en rechazo de boicot planteado por Ocasio-Cortez. 

Peek a su vez, recuerda que Goya donó toneladas de alimentos a las familias necesitadas de Nueva York afectadas por COVID-19 y emplea a unas 4.000 personas en la zona, mientras cuestiona si Ocasio-Cortez habrá hecho aportes similares a sus electores. 

Otra de las expresiones de rechazo a los ataque de que ha sido víctima la cultura estadounidense por el movimiento izquierdista BLM la constituye una carta respaldada por 153 prominentes intelectuales y publicada por la revista Harper’s Magazine denunciando el “clima intolerante” de hoy en día y la “moda de la vergüenza pública y el ostracismo”.

Los datos estadísticos indican que si bien el 54 por ciento de los republicanos e independientes de tendencia derechista, consideraban la discriminación racial como un “gran” problema para los Estados Unidos, el porcentaje bajó a tan solo el 40 por ciento poco después

De modo parecido, cerca del 40 por ciento de los republicanos justificaba la “ira subyacente de los manifestantes” tras el asesinato de Floyd, pero tan solo el 18 por ciento pensaba lo mismo en menos de un mes. 

Los mismos lemas, consignas y proyectos del exvicepresidente de EE. UU. y candidato demócrata a la presidencia Joe Biden, están experimentando una declinación pronunciada entre los estadounidenses.

Dos encuestas recientes – de Reuters/Ipsos y Hill-Harris – “muestran que la brecha se está estrechando en las últimas cuatro semanas a medida que crece la reacción contra la mafia izquierdista. ¿Quién está sorprendido? La mayoría de los estadounidenses apoyan a sus policías y quieren calles seguras”, hace notar Peek. 

“También están orgullosos de su país y no están de acuerdo con la afirmación de Biden de que somos una nación ‘profundamente racista’. Los americanos reconocen las faltas de nuestro país pero también celebran sus virtudes y su historia”, agregó la autora Peek.

Por otro lado, el abogado de derechos civiles afroamericano, Leo Terrell, critica con vehemencia al movimiento BLM y su creciente influencia en el partido demócrata, al grado de desear que Trump permanezca cuatro años más al frente del país.  . 

“La organización Black Lives Matter no se preocupa por todas las vidas de los negros… No les importan los agentes de policía que son asesinados.  No les importan los crímenes de negro sobre negro”, señaló Terrell el 10 de julio, en repudio de ese activismo destructor. 

José Ignacio Hermosa – BLes