Redacción BLesLuego de que uno de los fundadores de la organización progresista Proyecto Lincoln, John Weave, admitiera buscar dentro de ella hombres jóvenes para tener sexo, se revela el desvío de más de 11 millones de dólares para enriquecer a sus líderes.

Esta organización anti-Trump es aplaudida por los medios debido a que su objetivo fue vencer al presidente estadounidense, Donald Trump, en las urnas el pasado 3 de noviembre, pero su escándalo por corrupción crece todavía más, según The National Pulse del 18 de enero.

Los registros financieros del Proyecto Lincoln evidencian que el cofundador, Reed Gallen, dueño también de Summit Strategic Communications LLC, obtuvo 6.16 millones de dólares en 2020, siendo así la entidad mejor pagada por la organización, por el dinero desviado de la organización.

Igualmente, el fundador y asesor Ron Steslow y su empresa “Tusk Digital” recibieron más de 4 millones de dólares.

Por otro lado, una cifra superior al medio millón de dólares se entregó a otros siete administradores. También gastaron decenas de miles de dólares en alquileres vacacionales.

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Inclusive uno de los cofundadores, se ufanó de pagar a las camareras el 50% de las cuentas en propinas.

El Proyecto Lincoln gastó millones de dólares en el proceso electoral presidencial estadounidense, intentando derrotar al presidente Trump, y en apoyo a la campaña demócrata, sin dejar de utilizar métodos de persecución al límite de la ley contra partidarios republicanos.

El año pasado la agrupación fue fuertemente criticada cuando solicitó a sus seguidores a través de su cuenta oficial de Twitter, que fastidien a dos abogados que actualmente están ayudando a representar a la campaña Trump en demandas electorales, publicando sus fotos e información de contacto en un tuit que dice “hazlos famosos”.

Así fue como instruyeron a sus afiliados para que acosaran a los abogados que apoyaban la campaña de reelección de Trump, Jones Day y Porter Wright, a fin de hacerlos renunciar a sus trabajos, tal se observa en uno de sus tuits.

“Defiende tu democracia: 1. Crea una cuenta de LinkedIn. 2. Envía un mensaje a alguien que trabaja en @JonesDay o @PorterWright 3. Pregúnteles cómo pueden trabajar para una organización que intenta anular la voluntad del pueblo estadounidense”.

Esta forma sucia de hacer política, siempre al límite de la ilegalidad, es el formato típico de la izquierda radical, quien solo apunta a lograr sus objetivos independientemente de lo que ocurra durante los procesos, dejando de lado en su accionar todo tipo de valores, ética y legalidades.

José Hermosa – BLes.com