Bari Weiss, escritora de la sección de opinión del reconocido periódico New York Times, publicó una carta en su sitio web anunciando su renuncia y explicando en detalle los motivos que la llevaron a decidirlo.

Weiss dijo que el motivo por el que en 2017 fue contratada para trabajar en el New York Times era para “traer voces que de otra manera no aparecerían en sus páginas: escritores novatos, centristas, conservadores y otros”.

Sin embargo, explica ella que en el periódico ya no existe el ambiente y los procedimientos para descubrir la verdad colectivamente, intercambiando opiniones diferentes y con la posibilidad de disentir y que las historias se cuentan desde la perspectiva de una audiencia sumamente estrecha.

Weiss contó que en su afán por transitar este camino, sus propios colegas la han llamado Nazi y racista. 

La controversia comenzó cuando Weiss publicó en su columna un artículo de opinión del senador republicano Tom Cotton. En el artículo el senador sugiere el uso de las fuerzas armadas para terminar con los disturbios causados por la muerte de George Floyd.

Después de que el artículo fuera publicado, el New York Times hizo una especie de mea culpa y Weiss dijo que se estaba desatando una “guerra civil” en el periódico, según informó Fox News.

Weiss remarcó que el periódico publicó una entrevista sin remordimiento alguno de Cheryl Strayed a Alice Walker quien es abiertamente antisemita. Además dijo que recibió comentarios de sus colegas como “otra vez escribiendo sobre judíos” y que para que el New York Times alcance la “inclusividad” ella tenía que ser echada. 

En su extensa carta, Bari Weiss describe el ambiente “woke” o políticamente correcto que reina en el periódico y por qué esto para ella, representa un obstáculo para el verdadero periodismo.

Las críticas al New York Times sobre la imparcialidad que un medio de comunicación de su renombre debería tener, han llovido de todos lados. El presidente Trump ha publicado muchos tweets atacando a “The Lady” (La Señora, como le dicen al periódico) por los constantes ataques a su administración. El presidente lo llama “fake news”, noticias falsas, y asocia al periódico como el “compañero del crimen” de los demócratas. 

Cuando el escándalo conocido como “Pizzagate” golpeó a Hillary Clinton y sus asociados en 2016, el New York Time salió en defensa de John Podesta el jefe de la campaña de Clinton y la narrativa oficial de que es una teoría conspirativa, hoy en día, aparece en las primeras 200 búsquedas de Google, a pesar de la amplia evidencia existente sobre abusos sexuales a niños cometidos por John Podesta y otros de su círculo.

Alvaro Colombres Garmendia – BLes.com