“Nuestro sistema de inteligencia ha detectado una injerencia política y económica por parte de Maduro en Colombia”, declaró el presidente de Ecuador a Infobae cuando fue consultado sobre las protestas contra el Gobierno Duque.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, confirmó lo que venía siendo una hipótesis probable. Nicolás Maduro, el dictador venezolano, tiene las manos metidas en las protestas que han sacudido a Colombia en la última semana, muchas de las cuales se han tornado violentas.

Han muertos al menos 24 personas según cifras de la Defensoría del Pueblo. Las marchas que desencadenaron en vandalismo no han parado a pesar de que el presidente Iván Duque echó para atrás la reforma tributaria y de que el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, presentó su renuncia.

Tan solo la primera noche resultaron heridos 72 civiles y 19 policías. La noche de este martes, supuestos manifestantes atacaron al menos 23 estaciones de policía, una de las cuales fue incendiada con 10 agentes adentro que alcanzaron a escapar, según una reseña de EFE. La saña ha levantado sospechas de quienes ven el tema desde afuera, incluso entre los mismos colombianos.

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El presidente saliente de Ecuador afirmó a Infobae que el sistema de inteligencia de su país «ha detectado la injerencia política y económica por parte de Maduro en Colombia».

Las «sangrientas» manos de Maduro

«Creo que es importante que todo el mundo le diga en este momento a Maduro que saque sus sangrientas y abusivas manos de Colombia», declaró el presidente de Ecuador cuando se le preguntó si creía que la mano castrochavista estaba detrás de las marchas.

Moreno no descartó los problemas que pueda tener Colombia. Reconoció que sí debe haber ciudadanos inconformes con la desestima reforma.

«Pero hay que reconocer la violencia. Y yo nunca quisiera interpretar violencia como que es protesta social. La violencia no debe estar dentro de la política internacional».

Iván Duque ya fue informado de los hallazgos de la inteligencia ecuatoriana, adelantó Moreno. No es de extrañar que comiencen a develarse verdades sobre lo que está ocurriendo en Colombia.

Las brisas comunistas por América Latina

Se estima en más de 800 la cifra de heridos y un número indeterminado de desaparecidos, según datos oficiales. La izquierda colombiana parece haberse beneficiado de los sucesos de primera mano.

El senador izquierdista, Gustavo Petro, dio señales de lo que podía pasar. Dijo que si Duque retiraba la reforma, no era necesario que la gente saliera a protestar. Pero no fue coherente, y cuando la reforma tributaria fue declinada, su llamado a la calma brilló por su ausencia.

Este nuevo capítulo de protestas latinoamericanas viene precedido por Chile y Ecuador. En 2019 ambos países quedaron sumidos en la violencia y el vandalismo por manifestaciones que rechazaban injusticias sociales. Esto le convenía al comunismo gestado en Cuba y afianzado en Venezuela. La corriente política ha perdido aliados esenciales, pero el  Foro de Sao Paulo sigue buscando las vías para retomar el poder en la región, reconfigurándose en el Grupo de Puebla, que ahora impulsa las “brisas bolivarianas” en América Latina.

Con el pasar de los días, los manifestantes se han valido de los excesos policiales para arreciar sus reclamos que se han visto desvirtuados por la violencia.

El Gobierno de Iván Duque ya había advertido que grupos armados irregulares estaban instigando a la violencia. Una tesis que ahora confirma la inteligencia de Ecuador.

Oriana Rivas – Panampost.com