La suerte de “Sultán” cambió el día que lo rescataron de la calle hace unos 10 meses, sin embargo, una tragedia marcó su vida gracias a una serie de estruendos provocados por la pirotecnia típica de estas fechas.

Sultán –al igual que la mayoría de los perros- temía a los estruendos de la pirotecnia ya que tienen una audición muy sensible y realmente les hace daño.

Así fue como –de acuerdo a sus dueños- se lanzó desde un undécimo piso en la ciudad colombiana de Armenia, cayendo sobre una mujer que quedó herida.

Sultán perdió la vida, de acuerdo a lo reportado por Milenio y otros medios locales.

El can estaba solo en el departamento, donde también causó destrozos en medio de su desesperación por el ruido de los juegos pirotécnicos tradicionales en la época de Navidad en Latinoamérica, según relataron sus dueños a Caracol Noticias.

La mujer que recibió el impacto de la caída de los 40 kilos de Sultán fue trasladada a un centro hospitalario y, según el medio colombiano, se recupera de las heridas en su casa. John Rodríguez, propietario del perro, explicó que la mujer sufrió una lesión en el omóplato.

Tengo entendido que es una fisura, una fractura, no sé, no he visto radiografías ni nada de ello. Yo he estado pendiente de la muchacha”, afirmó el propietario de “Sultán”, que ratificó que hasta el momento la afectada no ha interpuesto una denuncia.

A su vez, Luisa Fernanda Salazar, también dueña de la mascota, relató que su perro debió sentir un gran susto, ya que causó muchos destrozos en la cocina.

“Él tiró el extractor de humo de la cocina, tiró platos, sus nervios tuvieron que ser tantos por esos sonidos que lo incitó a que él se lanzara por la ventana”, comentó.

Foto ilustrativa del miedo de las mascotas a la pirotecnia.
Foto ilustrativa del miedo de las mascotas a la pirotecnia.

Aunque la pirotecnia y los fuegos artificiales parezcan divertidos, causan mucho daño a otros seres vivos. Durante las fiestas de fin de año y hasta entrado comienzos de enero, las mascotas sufren, se asustan, se pierden y hasta mueren como consecuencia de los estruendosos ruidos y los destellos luminosos que provocan los distintos artefactos de pirotecnia.