En un caso que se sigue ante la Corte Suprema de Estados Unidos los abogados del Departamento de Justicia descubrieron que un proveedor de servicios de abortos de la ciudad de Shreveport, estado de Luisiana, estaría encubriendo evidencia de presunta actividad delictiva, mientras alega sobre otro caso.

Se trata de la clínica de abortos June Medical Services, vinculada a Hope Medical Group, que intentó ocultar evidencia de conducta criminal y profesional y que se niegan a presentarlas, bloqueando la tarea de los investigadores, informó recientemente el Departamento de Justicia de Luisiana.

“Estoy profundamente preocupada por la salud y la seguridad de las mujeres de Louisiana y los continuos esfuerzos de Hope para ocultar esta información a la Corte Suprema y para bloquear la presentación de informes a las autoridades apropiadas”, comentó la procuradora general de Louisiana, Liz Murrill, en el mismo informe.

La acción investigadora del Departamento de Justicia de Luisiana (LADOJ, por la sigla en inglés) fue impedida porque el juez federal que preside el caso selló un gran número de documentos e información importantes sobre el caso.

Por su parte el LADOJ solicitó al tribunal de apelaciones que anule esa orden.

El caso seguido por Hope Medical Group busca que el personal médico de una clínica de abortos tenga privilegios de admisión en un hospital cercano, y fue el que dio lugar a las sospechas de mala conducta criminal y profesional.

Con respecto a este proceso el Washington Times aportó ciertos datos que amplían el contexto de los hechos que posiblemente se estén ocultando.

Los datos revelan que entre 2013 y 2018 en esas clínicas se realizaron por lo menos 66 abortos en niñas de 11, 12 ó 13 años, que por las edades podrían haber sido víctimas de violaciones.

Es justamente la ausencia de reporte de violaciones lo que preocupa a la oficina del fiscal general de Luisiana.

Esta inquietud legal se incrementa al considerara que dos clínicas abortistas que cerraron recientemente destruyeron todos sus documentos.

“La evidencia y las estadísticas que los prestadores de servicios de aborto están utilizando para afirmar que los abortos son seguros son nacionales y no específicos de cada estado”, comentó la procuradora Murrill, quien agregó que la afirmación de que todo lo que hacen es seguro no es verdad, de acuerdo con Washington Times.

Por otro lado, Hope Medical Group en Shreveport ha demostrado incumplimiento de los estándares básicos de salud y seguridad.

Funcionarios del departamento de salud de Luisiana hallaron “riesgos significativos para la salud y la seguridad de los clientes”, en el año 2010, por lo que recomendaron que se les revocara la licencia, lo que fue negado por un juez, según Life News.

José Ignacio Hermosa – BLes 

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