La Cancillería de Israel citó al embajador chileno en el país, Jorge Carvajal, para una “conversación de amonestación” por el “comportamiento sin precedentes de Chile”. En el pasado, Boric había calificado como “genocida” al Estado de Israel y, además, tiene como aliado a Daniel Jadue, un palestino que aparece en la lista de antisemitas del mundo

El embajador designado por Israel en Chile, Gil Artzyeli, quedó plantado al frente de La Moneda. No pudo entrar pese a estar en la agenda del palacio presidencial. Después de esperar una hora en las afueras de la sede de gobierno, le notificaron que el presidente Gabriel Boric había cancelado la recepción de sus credenciales, una decisión que expone el rumbo volátil que toma la política exterior del país austral.

“Yo fui invitado y no me dejaron entrar. Eso fue lo que pasó”, declaró Artzyeli tras calificar lo ocurrido como un “un incidente no muy cómodo”, exhortando al mandatario a continuar con los vínculos entre ambas naciones que datan de 70 años.

La petición del embajador de Israel es un desafío para Boric, quien en campaña calificó como “genocida” a la nación del Medio Oriente y, durante su rol como diputado, exigió la restitución del “territorio palestino ilegalmente ocupado”.

Como los comunistas

La posición de Boric contradice su promesa de construir una sociedad más inclusiva, solidaria y respetuosa, pero coincide con la visión del Partido Comunista –tolda política de su coalición– que defiende los intereses de Palestina y cuyo principal vocero es Daniel Jadue, el acalde de Recoleta, a quien un informe del Centro Simon Wiesenthal, organismo especializado en derechos humanos que toma las lecciones del Holocausto para aplicar a la convivencia y confrontar la xenofobia, la discriminación, el antisemitismo y el terrorismo, califica como “radicalizado y alineado con la ideología de Hamás”.

La organización asegura además en su reporte de 2020 que Jadue, desde la alcaldía de Recoleta —que administra desde 2012— utiliza los fondos municipales para financiar actividades pro-BDS (boycott, desinversión y sanciones) y anti Israel.

Por esas razones, el centro integrado por más de 400.000 miembros —con sedes en Los Ángeles, París, Jerusalén, Nueva York, Chicago, Toronto y Buenos Aires— sitúa a Jadue en el puesto 10 de su ranking de antisemitas del mundo, por vociferar “perniciosas difamaciones que rememoran las de Los Protocolos de los Sabios de Sión”.

Boric está en un momento cumbre con los comunistas. Su dirigencia, encabezada por Guillermo Teillier, lo emplaza constantemente no sólo a cumplir con el programa de gobierno que contiene más de la mitad de las propuestas ideadas por el partido sino a garantizar las cuotas políticas dentro del gabinete, razón por la cual convirtió a Carlos Cataldo, ficha de la organización, en el  nuevo subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo luego de su fallido nombramiento como como subsecretario de Interior tras la divulgación de sus mensajes en redes sociales contra Carabineros.

Cataldo recibió esta reubicación como una recompensa para el Partido Comunista, considerando que le tocará administrar un presupuesto de 764 millones de dólares.

Israel protesta por “comportamiento sin precedentes de Chile”

Sin embargo, lo sucedido con Artzyeli engrosa la lista de problemas del presidente Gabriel Boric, quien en sólo seis meses al mando de Chile atraviesa conflictos internos por el aumento de su desaprobación, el estancamiento de la economía, la inseguridad y la contundente derrota en el plebiscito constitucional.

Esta vez el mandatario argumentó para cancelar la reunión con el diplomático judío el caso de un adolescente palestino de 17 años que murió en Cisjordania, pese a conocer que Artzyeli había enviado la copia de sus cartas el 18 de julio a la directora general de Ceremonial y Protocolo de La Moneda, Manahi Pakarati.

“Lo que se supone iba a ser solamente un trámite, derivó en una tensión diplomática entre ambos países”, destacó La Tercera al reseñar que Boric aceptó las credenciales de Tomas Wiklund, de Suecia; Irmgard Maria Fellner, de Alemania; Christian da Lannoy, de Bélgica;  Markus Dutly, de Suiza, y Khalid Al Salloom, de Arabia Saudita. El único que fue excluido fue el representante de Israel.

La canciller Antonia Urrejola intentó reparar con disculpas el episodio, recibiendo en su despacho a Gil Artzyeli. Luego de “repetidas disculpas” admitió el inicio de “una nueva página”. ¿Qué escribirán en ella? Las expectativas son agrias. Ya la Cancillería de Israel citó al embajador chileno en el país, Jorge Carvajal, para una “conversación de amonestación” por el “comportamiento sin precedentes de Chile”.

Gabriela Moreno – Panampost.com

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