Disminuciones del 30 y 40 por ciento en la población de abejas de varios países desarrollados, llevaron al Profesor Edwar Fuentes, bioquímico y PhD en Ciencias de la Universidad de Chile a adelantar investigaciones sobre las posibles causas de la desaparición creciente de los benéficos insectos.

Asimismo la investigación identificó insecticidas en la miel y componentes químicos asociados a la presencia de parásitos en las abejas.

Los resultados arrojados mostraron positivo tanto para insecticidas organofosforados y neonicotinoides en las abejas, además de la enfermedad nosemiasis, generada por Nosema Ceranae que invade como parásito el tracto digestivo de las abejas, limitando en gran medida su nutrición.

El Doctor Edwar postula las dos causas anteriores como las implicadas en la disminución de las poblaciones de abejas, y más específicamente del caso conocido como Desorden del Colapso de la Colonia.

Ilustración fotográfica Pixabay

El desorden mencionado ha sido previamente documentado por la Fundación UNAM, según la cual , por medio del mismo se genera la muerte repentina y sin causa aparente de toda la población de las colmenas. Los primeros reportes aparecieron en los años 2006 y 2007 desde Estados Unidos, Europa y Asia.

Desde entonces los científicos han postulado diversas teorías acerca de los orígenes del colapso de las colonias de abejas, considerando entre ellos el cambio climático, el estrés de la transhumancia hacia cultivos estacionales florecidos, desordenes nutricionales y las contaminaciones por plaguicidas esparcidos por los cultivos.

Algunos datos coinciden al afirmar que alrededor del 30 por ciento de la alimentación proviene de la intervención de las abejas en los procesos de polinización que finalmente dan lugar a la formación de los frutos de las múltiples especies vegetales que aportan efectivamente al menú que compone la alimentación humana.