La moción recibió exactamente los 78 votos que necesita para ser aprobada y ahora pasa al Senado para el inicio del juicio político. Con este paso, Piñera no podrá salir del país, aunque puede seguir ejerciendo sus funciones.

La Cámara de Diputados de Chile aprobó este martes la admisibilidad de la acusación constitucional contra el presidente Sebastián Piñera, lo que abrirá un juicio político en el Senado, un proceso similar al impeachment en Estados Unidos.

Piñera recibió el impeachment como producto de la investigación periodística de los Pandora Papers, que reveló cuentas offshores de importantes figuras del mundo, como empresarios, deportistas y políticos, que buscan un lugar donde tener una menor presión impositiva.

Sin embargo, en el caso de Piñera, se habla de un posible conflicto de intereses en la venta de una mina por parte de su familia. Si bien las cuentas que figuran en los Pandora Papers no son ilegales, esta transacción sí podría serlo.

Los 78 votos necesarios para que el trámite pase al Senado se lograron tras 22 horas de una sesión que incluyó un discurso récord de 15 horas del diputado socialista Jaime Naranjo, una maniobra conocida como “filibusterismo“: no se puede votar hasta que todos los ponientes terminen sus discursos.

Como no hay limite a estas exposiciones, el legislador habló sin parar por varias horas para asegurar así el voto de un legislador cuya cuarentena por coronavirus expiraba hoy en la madrugada, que llegó corriendo al recinto.

Con ese voto, Piñera entra en juicio político. En la práctica, no cambiará mucho, seguirá ejerciendo sus funciones pero no podrá salir del país. Si bien a Piñera le queda poco tiempo para que termine su mandato, y ni siquiera está en busca de la reelección, la izquierda se marcó esta votación como un gran triunfo.

La Cámara de Senadores, que actuará como jurado para sellar el futuro del primer presidente sometido a esta acusación, donde el panorama es más favorable para el mandatario. En la Cámara alta, la oposición necesita dos tercios (29 votos) para destituir al mandatario en un juicio político, lo que requiere convencer a cinco senadores del oficialismo, algo que a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales parece poco probable porque la oposición cuenta solo con 24 escaños.

El empresario millonario de 71 años, quien fue el primer presidente de derecha después de 20 años de gobiernos de centro-izquierda tras el retorno a la democracia, enfrenta la acusación con un rechazo a su gestión del 79%, según las últimas encuestas.

“Esta acusación puede ser un golpe que deje heridas para siempre en los siguientes Gobiernos”, advirtió el abogado de Piñera, Jorge Gálvez, quien cerró su defensa con una exposición de cinco horas ante el plenario. Les rogó a los “honorables diputados y diputadas, rechazar esta injusta e improcedente acusación constitucional”.

La acusación

La acusación constitucional había sido presentada la primera semana de octubre por el arco de la oposición socialista y de izquierda en el marco de la investigación Pandora Papers que reveló que los hijos del mandatario vendieron un proyecto minero en 2010 al empresario Carlos Alberto Delano -íntimo amigo de Piñera- por 152 millones de dólares.

La transacción, que en su mayoría se realizó en las Islas Vírgenes, tuvo lugar durante el primer gobierno de Piñera, entre 2010 y 2014,y y contenía una cuestionada cláusula que supeditaba el último pago a “que no se estableciese un área de protección ambiental sobre la zona de operaciones de la minera, como reclamaban grupos ambientalistas”.

Según la izquierda, el hecho de que en el gobierno de Piñera nunca se estableció un área así es evidencia suficiente de que el mandatario operó ilegalmente. Algo bastante tirado de los pelos, ya que ese primer gobierno de Piñera estuvo marcado por una agenda más conservadora y de derecha.

Fuente: Derechadiario.com.ar

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