El precandidato presidencial de la izquierda en Chile solicitará un estatuto de garantía a los militares que le asegure su estabilidad en el poder

El precandidato a la Presidencia de Chile por el Partico Comunista, Daniel Jadue, mira con recelo a los cuarteles del país. Desconfía del Ejército chileno y, por lo tanto, solicitará un estatuto de garantía en el que los militares se comprometan «a no ponerse a disposición de un gobierno extranjero para derrocar a su propio Gobierno», aseguró en su programa semanal transmitido por Facebook «Una conversación sin maquillaje».

El político de descendencia palestina sostiene que la nación austral tiene “un Ejército que ha participado en muchas más masacres que guerras para defender al país. Más que defender la soberanía nacional, ha defendido un modelo socioeconómico de una clase dentro del país. Eso es alta traición, es traición a la patria».

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Un comunista que inyecta «veneno y odio» 

Su rechazo a la institución militar es público. Propuso la salida del comandante en jefe del Ejército chileno, Ricardo Martínez Menanteau, por el manejo del estallido social, acusándolo de “neoliberal”.

Con su solicitud, Jadue abrió las puertas a sus adversarios, quienes le piden garantías de que no replicará las dictaduras instauradas por el comunismo en otros países.

El diputado Gabriel Silber, de la Democracia Cristiana, considera que las palabras de Jadue inyectan «veneno y odio entre los chilenos, cuando existen numerosos ejemplos de países donde los comunistas terminan persiguiendo a las minorías, instalando dictaduras o avalando la violación sistemática de los derechos humanos”.

Formación ideológica en un grupo terrorista

A la voz del parlamentario contra Jadue se une la de los empresarios chilenos. Juan Sutil, presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), afirma que un eventual mandato del comunista Daniel Jadue dañaría la confianza y el futuro económico de Chile.

“Lo que dice Jadue son exactamente el tipo de cosas que llevan a la incertidumbre” cuando “en todos los países modernos, la empresa es un motor fundamental, y en ese sentido, hay que entender que los empresarios tienen hoteles, fábricas, negocios. Ese es el capital real, está al servicio del país, al servicio de la comunidad y al servicio de la gente”, asegura el empresario.

Además, la suspicacia sobre Jadue se acrecienta con un historial político donde destaca que “en su juventud participó activamente en un grupo que es catalogado como terrorista por la Unión Europea, que es el Frente para la Liberación de Palestina, y recibió o pudo haber recibido entrenamiento en el Líbano o en el norte de África”, y este grupo sirvió como coordinador general de las juventudes palestinas en Latinoamérica, asegura El Librero.

La organización radical se formó como una escisión del Movimiento Nacionalista Árabe en 1967. Es considerado uno de los grupos más activos en la lucha armada contra Israel y destaca por su rasgo marxista-leninista. Además, el Frente está relacionado con múltiples atentados.

Amenaza a la inversión extranjera

Sobre los antecedentes políticos de Jadue pesan las recientes declaraciones de Fernando Carmona –su asesor económico– quien admite que buscarán limitar la inversión extranjera, porque les “interesa apalancar principalmente es la inversión productiva. Creemos que hay que limitar la inversión extranjera que está más directamente ligada a las finanzas. Para eso creemos que existirán nuevas reglas”, dijo Carmona.

En ese sentido, el asesor económico del candidato comunista Daniel Jadue señaló que con la Convención Constitucional funcionando de fondo se conocerán “cambios a los derechos de aguas, cambios en los derechos mineros”.

La figura de Jadue emerge en medio de una peligrosa rebelión contra las élites políticas en América Latina promovida por el Foro de Sao Paulo y ejemplificada por la aparente victoria de Pedro Castillo en las elecciones presidenciales de Perú y las violentas manifestaciones contra el gobierno de Colombia. El propio Chile también vivió una ola de disturbios antes de la pandemia, impulsada por demandas sociales que terminaron poniendo contra la pared al presidente Sebastián Piñera.

Avivar el resentimiento en la población y prometer beneficios inalcanzables serán sus carnadas para atraer a los incautos votantes para la primera vuelta comicial, pautada para el 21 de noviembre.

Gabriela Moreno – Panampost.com

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