Los cuestionamientos del alcalde comunista de Recoleta y excandidato presidencial, Daniel Jadue, son inútiles. Intenta justificar el impago de 10 facturas vinculadas al despacho de cuatro contenedores con mascarillas de tres pliegues y KN-95, guantes de nitrilo, termómetros infrarrojos y pecheras desechables con ojal que obtuvo al inicio de la pandemia.

El tribunal civil de Santiago notificó de un dictamen de embargo a la Asociación Chilena de Farmacias Populares (Achifarp) liderada por el alcalde comunista de Recoleta y excandidato presidencial, Daniel Jadue, por la de deuda de 1,7 millones de dólares que mantiene con proveedores, monto del cual solo ha pagado 15 %.

Jadue refuta la disposición. Desde su cuenta en Twitter vocifera que detrás de la medida están las grandes cadenas por supuestamente destapar “el inmoral negocio de los medicamentos”.

Los cuestionamientos de Jadue son inútiles. La medida implicará la eventual retención de bienes de la asociación por parte de un ministro de fe. Esto conllevaría, posteriormente, a un remate de los mismos con el fin de compensar con los fondos recaudados a la empresa Best Quality Products SpA, tras solicitar el cese de las actividades comerciales de la Achifarp por el impago de 10 facturas vinculadas al despacho de cuatro contenedores con mascarillas de tres pliegues y KN-95, guantes de nitrilo, termómetros infrarrojos y pecheras desechables con ojal al inicio de la pandemia.

Un revés en mal momento

El desplome de la iniciativa de Jadue, que ha desembocado en este embargo, implica el fracaso de un sistema de subvención estatal que le permite reducir los costos de la cadena de distribución, para así ofrecer medicamentos con supuestos descuentos.

La caída era previsible, considerando que la población total de Recoleta ronda los 157.850 habitantes y solo un 19 % —alrededor de 30 000 personas— están inscritos en las farmacias de Jadue que además reportan polémicas por su interés de importar y distribuir Interferón en los establecimientos. Se trata de un fármaco cubano sin respaldo científico. A este se le suma Avifavir, otro producto de origen ruso, sin evidencia.

Ahora, este revés judicial de Jadue llega en medio de sus golpes mediáticos a la gestión del presidente izquierdista, Gabriel Boric, a quien desde su arribo a La Moneda hace dos semanas le objeta el rechazo al quinto retiro de fondo de pensiones, las medidas de orden público, el retraso de una amnistía o indulto para los presos del estallido social hasta la alianza con el Partido Socialista.

Embestida sin tregua

Sin filtros y mordaz, Jadue critica sin tregua a Boric. Reprocha que la ministra del Interior, Izkia Siches, reconociera la labor de los Carabineros durante las últimas protestas. Jadue la contaría. Dice en sus redes sociales que no apoyaría a la institución policial mientras no ocurra una intervención civil y refundación.

En su último programa «Sin Maquillaje» dijo que «la gente no entiende las volteretas y no las soporta. Todos los de las bancadas de Apruebo Dignidad votaron a favor de los retiros, y lo que ellos consideraban que era tan bueno hace dos semanas, hoy día deja de ser bueno». Un discurso que coincide con el aumento de la desaprobación de Boric.

Quizá les hace falta compartir otro café árabe y reconciliar las diferencias como lo hicieron durante la campaña. Pero las posibilidades son pocas, porque además de Siches, Jadue fustiga que el nombramiento de Mario Marcel como ministro de Hacienda por ser “neoliberal”. Este revanchismo de Jadue no es casual. Parece estar transformándose en una suerte de catalizador o vocero informal del Partido Comunista para evitar que la organización asuma el costo.

Una estrategia política

La apuesta de Jadue, al parecer, es delimitar el radio de acción de Boric a las transformaciones del programa basado en su plan presidencial comunista, tirar la agenda hacia la izquierda y dejar al desnudo las diferencias que ya se empiezan a hacer sentir con respecto a la administración del joven mandatario.

Sus pasos son reveladores. Abona el camino para erigirse como un líder de la base militante del PC y la izquierda más radical del país. Por eso, el día antes de la toma de posesión de Boric organizó en paralelo el seminario internacional “Construir alternativas al neoliberalismo con la unidad e integración de los pueblos”, donde participaron 50 representantes de gobiernos y partidos afines a la izquierda más radical, como el responsable de las relaciones internacionales de La Cámpora, Pablo Vilas y el embajador del chavismo en Chile, Arévalo Méndez. También acudieron dirigentes tradicionales del PC, como la diputada Lorena Pizarro y el convencional Hugo Gutiérrez, y representantes de las bases del partido.

Una disyuntiva

En su exposición, Jadue planteó existe la “disyuntiva de seguir intentando acceder al poder basado en una política de alianzas amplia, que permita ganar elecciones o volver al énfasis como izquierda a nivel mundial, en el desarrollo de la fuerza propia, en el debate de ideas, en el cambio cultural, y en la transformación desde la base, de tal manera que cuando se llegue al minuto de discutir las políticas de alianza, se haga con la fuerza de la izquierda como protagonista principal y no muchas veces suele suceder, subordinados a los intereses de aquellos que sólo quieren cambios dentro de la continuidad”.

Según ExAnte la declaración conjunta del seminario sostiene que “el camino a la paz está absolutamente unido al fin del imperio de Estados Unidos”. En esos términos y con esta postura, el que Jadue vuelva a competir en 2026 está por verse porque dependerá en buena medida de la fuerza con que llegue el alcalde -tanto interna como en la opinión pública- y del rumbo que tome el gobierno de Boric.

Por Gabriela Moreno – Panampost.com

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