Rodrigo Rojas volverá a su curul en la Convención Constitucional después de haber abandonado su cargo tras revelarse que fingió tener cáncer para ganar los comicios.

El vicepresidente adjunto de la Convención Constitucional chilena, Rodrigo Rojas, volverá a su curul en la plenaria después de cinco meses de haber abandonado su cargo tras revelarse que fingió tener cáncer para ganar los comicios. Nadie puede impedirlo ante la falta de respuesta a su renuncia por parte del hemiciclo y del Congreso.

No se sabe si regresará de forma presencial, telemática, o mixta; o si se incorporará a alguna comisión porque ahora la mesa directiva ampliada deberá decidirlo, lo cierto es que retomará sus funciones a partir de este primero de marzo, en víspera de la toma de posesión del izquierdista Gabriel Boric como presidente, pautada para el próximo 11 de marzo.

A través de un video difundido en las redes sociales señaló que pese a haber renunciado a su fuero y haber comparecido ante el comité de Ética para expresar su voluntad de restituir su sueldo percibido durante su ausencia, hasta ahora no hay pronunciamientos sobre los posibles castigos o sanciones en su contra porque “el proyecto de ley que resuelve la situación está durmiendo en el Congreso”.

Defensa en conflicto

Rojas defiende su retorno. Afirma que “fue mandatado para representar la lucha social del levantamiento de octubre”, pero la nueva presidente de la Convención, María Elisa Quinteros, culpa al Senado por la demora en la tramitación de un mecanismo de reemplazo, lo que le permite asumir el puesto.

Tenerlo en las discusiones “daña profundamente nuevamente a la Convención”. No se lo esperaban. Menos cuando la plenaria recién está en la fase de adopción de acuerdos de normas a incluir en el texto de la nueva Constitución después de seis meses infructuosos, entre conflictos y discrepancias que solo permitieron avanzar en la elaboración de un reglamento interno y la concreción de audiencias con las comunidades.

Con Rojas en medio, el poco debate consolidado se esfumará junto con la escasa credibilidad que mantiene el pleno luego de la polémica suscitada por pretender facultar al presidente de la República para evaluar el desempeño de los jueces, práctica que solo podría minar la independencia de la judicatura, y que generó un rechazo generalizado. Lo mismo ocurrió con la propuesta de establecer límites al tiempo que desempeñan en su rol los jueces de instancia y de las cortes de apelaciones.

“En este momento su presencia no nos favorece”, admite el vicepresidente de la Convención, Gaspar Domínguez, pero reconoce que “hay un vacío legal”.

Una disputa entre poderes

La nueva mesa directiva de la constituyente, liderada ahora por Quinteros y Domínguez, en remplazo de la mapuche Elisa Loncón y Jaime Bassa –quienes se despidieron de sus cargos sin dejar el asunto cerrado– reprocha al Congreso la demora en la gestión, pero la presidente de la Cámara alta del parlamento, Ximena Rincón, asegura que “fue el Senado el que reaccionó a este problema y fue el Senado el que presentó el proyecto de ley. Así que el Senado está haciendo su tarea”.

La agenda de marzo que se inicia este miércoles someterá el proyecto que menciona Rincón a votación en Sala, pero si se aprueba solo resolverá el reemplazo de Rojas sin destituirlo de su condición de convencional y “a esta altura, que vuelva a la Convención Constitucional una persona que le mintió no solo a sus pares sino a todo el país y a sus electores, es algo que daña el prestigio de un órgano, que lo que debería es hacer el trabajo que le encomendó la ciudadanía y presentarle al país un proyecto de nuevo texto constitucional”.

Fuente: Panampost.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.