Sin ningún reparo por las finanzas públicas, el presidente chileno decidió aprobar otro programa de estímulo por un valor de 1,2 billones de pesos. El Gobierno busca revertir la pérdida de apoyo popular a su reforma constitucional comunista.

El presidente Gabriel Boric, junto con el ministro de Hacienda Mario Marcel, anunció el lanzamiento de un nuevo programa de estímulo fiscal a través de transferencias directas para familias. Se trata de una medida similar a las que fueron adoptadas en medio de la emergencia por la pandemia en 2020, pero ahora se adoptan por motivos meramente electoralistas.

La extrema izquierda en el Gobierno lanzará un bono de 120.000 pesos para cerca de 7,5 millones de personas, conocido como el “bono invierno”. Esta iniciativa deberá ser aprobada por el Congreso para tener vigencia, y se sumaría a un arsenal de políticas extremistas desplegadas por el Presidente.

El nuevo bono fue catalogado popularmente como el “bono Apruebo” debido a que el Gobierno decidió lanzar su iniciativa en respuesta a la pérdida de apoyo popular a su reforma constitucional, cuya aprobación o rechazo se disputará en una elección abierta el 4 de septiembre.

La nueva iniciativa supone abandonar completamente la disciplina fiscal, y obligar al Estado a solicitar más endeudamiento externo e interno, o bien una nueva “flexibilización cuantitativa” por parte del Banco Central de Chile para comprar los bonos que los mercados no quieran financiar. De producirse esta segunda vía de financiamiento, se agudizará el proceso inflacionario.

Solamente por el nuevo bono el Gobierno deberá desembolsar hasta 1,2 billones de pesos, o el equivalente a los 120.000 millones de dólares al tipo de cambio actual. El Presidente aseguró que su compromiso con la responsabilidad fiscal aún sigue vigente, pero no explicó de donde saldrán los recursos para financiar el nuevo sendero de gastos.

“Estamos haciendo todos los esfuerzos para apoyar a los sectores más afectados por esta crisis sin abandonar nuestro compromiso por la responsabilidad fiscal”, anunció Boric.

La reforma tributaria presentada por el Gobierno de Boric contempla un drástico aumento de impuestos, proyectando una recaudación levemente superior al incremento presupuestado de los gastos. Entre otras medidas, se plantea el aumento del impuesto a la renta, “impuestos ambientales” y aumento de impuestos sobre el patrimonio.

Pero incluso de aprobarse la reforma de Boric, esta solo se aplicaría a partir del año 2023 y al momento de ser formulada no se contemplaron los nuevos incrementos de erogaciones fiscales que ahora se presentan con el nuevo “bono invierno”. No está garantizada la disciplina fiscal.

Fuente: La Derecha Diario

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.