Redacción BLes- La crisis de las personas sin hogar crece en California, a pesar de algunas políticas y presupuestos implementados, muchas más personas viven en las calles sin soluciones en el largo plazo.  Actualmente, el 28% (161.548 personas) de la  población de California no tiene una vivienda, según estadísticas federales

Sin embargo, la falta de vivienda no solo tiene relación con la falta de accesibilidad por ser personas con enfermedades mentales o problemas de uso de sustancias, sino que se ha incrementado debido a la falta de políticas de vivienda y el acceso al crédito.

Un informe de 2021 de la Coalición Nacional de Vivienda de Bajos Ingresos encontró que una persona en California que trabaja una semana normal de 40 horas necesita ganar 39,03 dólares por hora para pagar un apartamento de dos habitaciones, considerando que el salario mínimo estatal, es de $14 dólares la hora, los ciudadanos tendría que trabajar 112 horas a la semana para pagar el alquiler, de acuerdo a CNN.

California representa a más de la mitad de todas las personas sin hogar en los Estados Unidos, y el 70% de las personas sin hogar en California vive en la calle. El gobernador, Gavin Newsom presentó un presupuesto de 12 mil millones de dólares para abordar la falta de vivienda en dos años y otros 10,3 mil millones para construir viviendas asequibles. 

Jason Elliott, consejero principal del gobernador, dijo que aunque es fuerte el descontento de lo californianos, esta orgullosos de las más de 58,000 personas que han salido de las calles desde que estalló esta pandemia con el Proyecto Roomkey de Newsom, que trasladó a personas sin hogar a hoteles, y Homekey que creó viviendas a largo plazo, de acuerdo a The Mercury News.

Sin embargo, muchos californianos dicen que estas subvenciones únicas, no son la clase de solución para las personas sin hogar. Sacar a la gente de los campamentos y trasladarlos a refugios temporales no es una solución si no hay viviendas asequibles,

“Creo que nos gustaría verlo de manera un poco más holística”, dijo Christopher Martin, director de políticas de la organización de defensa Housing California. “Necesitamos abordar todas las facetas de la falta de vivienda, no solo los campamentos”, agregó.

San Francisco, Seattle, Tampa y Florida han realizado programas de campamento en estacionamientos cercados, pero el costo estatal de Los Ángeles es el más alto (es de más de $2,600 por carpa, por mes).

Por ejemplo, el campamento cercado al lado de la autopista 101 en East Hollywood, que fue abierto en abril de 2021, tiene espacio para 70 tiendas de campaña en lugares de 3,65 x 3,65 marcados con cuadrados blancos pintados en el asfalto.

Según un informe, el campamento representa un alto costo estatal, y resulta más caro que alquilar un apartamento típico de una habitación en la ciudad, según el sitio web RentCafe, comunicó NPR

Si bien, el costo del campamento por tienda, cubre servicios, comida, saneamiento y el personal, lo que les preocupa a algunos expertos es que no sea una solución a largo plazo.

Por otra parte, el concejal de la ciudad de Los Ángeles, Joe Buscaino, quiere  prohibir por completo acampar en las aceras y en los parques. Pero para poder hacerlos posible legalmente debe proporcionar soluciones alternativas y en el largo plazo.

Michelle Milam, gerente de prevención del crimen del Departamento de Policía de Richmond y miembro de personas sin hogar de la ciudad, explicó que para despejar un campamento de más de 100 personas que viven en Castro Street en automóviles, vehículos recreativos y remolque, no es tan fácil. “Es más que simplemente cerrar un campamento”. “Es asegurarse de que las personas tengan la oportunidad de hacer una transición exitosa”, informó The Mercury News.

“Necesitamos algo de apoyo del estado. Nos estamos ahogando”. “La financiación ayuda. Estamos muy agradecidos por la financiación. Pero tiene que haber más a nivel de políticas para ayudarnos a encontrar algunas soluciones creativas para tratar de apoyar a las personas”, agregó Milam.

También explicó que cuando Richmond había estado trabajando para abrir un sitio de estacionamiento seguro para las personas que vivían en casas rodantes un grupo de personas se opuso y el estado abandonó la idea. Milam asegura que en esas situaciones el estado debe intervenir y encontrar soluciones.

Angelina Peña, una ciudadana californiana, que vive en una casa rodante en el campamento de Castro Street en Richmond, ha perdido la esperanza de tener su casa propia, abrir una tienda de segunda mano y recuperar la custodia de sus dos hijos, dijo que gana 18 dólares la hora haciendo actividades de divulgación para la organización sin fines de lucro Espacios Seguros y Organizados tres días a la semana. “No voy a depender de ellos. No puedo”, dijo. “Es difícil creer en su palabra porque no han cumplido”, agregó.

Por Romina García – BLes.com

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