La economía brasileña se convierte en uno de los primeros en superar la recesión por la pandemia y vuelve al sendero del crecimiento, superando así los niveles de actividad que había en febrero de 2020.

Según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) la economía del país se expandió un 1,2% en los primeros tres meses del año, en comparación con el último trimestre del año pasado, una importante señal de crecimiento habiendo dejado la crisis por la pandemia en el pasado.

La expansión económica superó lo que estaba previsto en los mercados financieros, que esperaban una tasa de crecimiento entre el 0,5% y el 0,8% para el primer trimestre.

La variación del PBI influyó de forma significativa en la creación de puestos de trabajo, pues se lograron crear cerca de 121.000 empleos netos en el mes de abril. Dadas las mejores expectativas y al relativo control sobre la situación sanitaria en Brasil, las expectativas de crecimiento para fin de año se revisaron al alza.

El Banco Central de Brasil esperaba un repunte del 3,5% para diciembre de 2021, pero actualmente se estudia la posibilidad de corregir al alza esta estimación por encima del 4% e incluso el 5%, si el ritmo de vacunación avanza de forma consistente y la economía puede reabrirse del todo.

Los anuncios se tradujeron en un fuerte optimismo. En un solo día la Bolsa de San Pablo, la más grande de Brasil, llegó a superar los 128.000 puntos y constituyendo un nuevo récord.

El real volvió al camino de la apreciación y se estabilizó en las 5,15 unidades por dólar estadounidense, el resultado más bajo desde enero.

La economía de Brasil registró un fuerte impulso de la mano del sector agrícola y ganadero, que repuntó un 5,7% solamente en el primer trimestre de 2021. Brasil ya se había transformado en 2020 en el principal proveedor mundial de carne bovina, superando a Australia y Estados Unidos.

Por su parte la industria manufacturera registró un crecimiento del 0,8% en el primer trimestre del año, y la provisión de servicios creció un 0,4% en el mismo período. Para el caso de la industria, el nivel de actividad actual superó ampliamente los niveles que había antes de la pandemia.

También le recomendamos: El día en que Deng Xiaoping llamó al mundo a derrocar al partido comunista chino (Video)

Ad will display in 09 seconds

El paquete de ayuda fiscal para la población brasileña en estado de vulnerabilidad se implementó en conjunto de medidas de aislamiento que no tuvieron el mismo grado de severidad que en Argentina, y el efecto sobre la economía fue notable. Brasil logró crecer sin problemas incluso a pesar de la llegada de una segunda ola de covid-19.

“La solución es seguir adelante con las reformas económicas y la vacunación masiva, a fin de garantizar el retorno seguro al trabajo”, afirmó Paulo Guedes a propósito de la recuperación económica.

Las mejoras en el nivel de actividad comenzaron a impactar en el nivel de recaudación fiscal y se empezó a realizar una fuerte corrección sobre las finanzas públicas. Al mismo tiempo, el ministro de Economía Paulo Guedes avanza con la privatización de los servicios públicos y el ajuste fiscal al sector público.

A partir del segundo trimestre de este año, la economía de Brasil buscará sortear la crisis generada por el Gobierno socialista de Dilma Rousseff y volver a alcanzar los niveles de actividad previos a 2014. Actualmente la economía brasileña se encuentra un 3,1% por debajo del nivel que tenía en el primer trimestre de ese año.

Por Derechadiario.com.ar